También podría interesarte...

Peter Zumthor: Entrevista y  ceremonia del Pritzker

Publicado en ArquitectosTeoria e Historia

Recomendamos: Sustentabilidad - Oficinas - México - Argentina

 
07
Jun
2009

Hay un momento… / Iñaki Ábalos

lostres

Hace una semana les contamos sobre César Manrique y cómo este arquitecto canario cambió la imagen de Lanzarote a través de la arquitectura y su increible manejo del paisaje. Ahora, completando el post anterior, los dejo con un genial texto de Iñaki Ábalos en que compara, desde el punto de vista de las cavernas (o mejor dicho del momento en la vida de los arquitectos en el que la caverna ejerce una atracción irresistible como material arquitectónico); a tres personajes que aún viviendo en lugares y contextos tan diferentes, al llegar a su madurez sintieron la llamada de la gruta, la atracción por el abismo de lo telúrico. Estos son: Le Corbusier, Juan O’Gorman y César Manrique.

“HAY UN MOMENTO…”

Hay un momento en la vida de los arquitectos en el que la caverna ejerce una atracción irresistible como material arquitectónico, al igual que hay un momento en la vida de las personas en el que un cierto retiro se impone y surge de un modo u otro la idea de cueva como hogar desde el que refundar la propia vida y establecer los rituales con los que construirla. Dicho de otra forma: los arquitectos, al igual que el resto de seres humanos, a menudo sienten al llegar a su madurez la llamada de la gruta, la atracción por el abismo de lo telúrico –y de la misma forma, pocos son las casos que podemos encontrar de jóvenes en los que la oscuridad de la caverna pueda ni de lejos asociarse a una forma doméstica, entendida siempre como una aventura o una “experiencia” de carácter puntual-.

Le Corbusier (1887-1968) ejemplifica a la perfección esta llamada atávica para la que es difícil encontrar ejemplos juveniles –fascinados por la ligereza, la capacidad de volar, los arquitectos son primero Ícaro y más tarde, a menudo de repente, no solo vuelven a tocar el suelo sino que trabajan compulsivamente sus interioridades-. Le Corbusier, fascinado en su juventud por el poder y la escala del maquinismo, por los métodos tayloristas y los nuevos materiales industriales, comenzó su aventura profesional imaginando objetos que apenas tocaban el suelo, siempre ligeros y elevados, siempre dominando el paisaje para cuya observación inventó las ventanas rasgadas, horizontales como el paisaje del que se hacían eco. Fabulosos rascacielos de dimensiones hasta entonces desconocidas apoyados en unos pocos “pilotis” y reproducidos isótropamente en el espacio de la nueva ciudad ponían límite a su imaginación juvenil. Pero su afición al paisaje y a los paseos solitarios, imbuida en su juventud y en su tierra natal, Suiza, por su maestro L`Eplatinier –tan inspirado por el ideario pintoresco inglés-, pronto reclamó un hueco en su fantasía creadora. Al principio bastaba con dibujar bosques ondulados entre sus rascacielos para conciliar maquinismo y pintoresquismo, pero sus paseos por la playa, ya a finales de los veinte, le indujeron a coleccionar objetos encontrados de formas sensuales, objetos como piedras, maderas, huesos o conchas, “a reacción poética”, que, quizás por el parecido con ciertas formas puristas y cubistas, reclamaban su atención. Poco después le siguió la atracción por el hormigón y sus cualidades matéricas, además de un creciente interés por las sombras –con la invención del brise-soleil que sustituía a la fascinación por los prismas puros de vidrio- y por las formas orgánicas, que pasaron de estar restringidas a algunos tabiques interiores a apoderarse de la forma total de los edificios. Pero solo cumplidos los sesenta, Le Corbusier dio el paso de enfrentarse a la montaña y a un programa religioso, una basílica, en La Sainte-Baume (1948), creando un complejo artilugio compuesto de un gran puente que acercaba a los fieles desde la llanura a las cotas intermedias de la masa rocosa de la montaña Sainte-Victoire para adentrarlos en una gran cueva excavada como el estómago de la ballena de Jonas en su interior. Este fascinante proyecto, fustrado rápidamente por causas que no vienen al caso, supuso un giro espectacular en su forma de abordar el espacio que movió toda su trayectoria de madurez y dio un profundo giro a las líneas que la modernidad seguiría, en gran medida tras sus pasos. Ronchamp, la obra cumbre del periodo -una cueva construida-, no puede entenderse sin este proyecto inicial e iniciático, y sin Ronchamp nada de lo que pasó a la arquitectura en las siguientes décadas.

baume-5

Quizás era entonces consciente de cuánto al dar estos pasos no hacía sino seguir los de sus maestros pintorescos y románticos (fueron al fin y al cabo los románticos alemanes, desde el Heinrich von Ofterdingen de Novalis y desde las pinturas de Caspar David Friedrich, quienes antepusieron el modelo de la caverna al de la cabaña primitiva ilustrada). Y el mejor parque pintoresco del XIX, el de Buttes-Chaumont, no solo incluía unas magníficas cavernas recicladas de unas viejas galerías de una explotación minera, sino que estaba situado en París, la ciudad desde la que Le Corbusier desplegó su inagotable actividad…

Pero no es el único caso memorable de conversos al “cuevismo” en la madurez. Juan O’Gorman (1905-1982), arquitecto y muralista mejicano de enorme influencia y calidad, es otro ejemplo apasionante. Autor en su juventud (1932) de la casa maquinista de Diego Rivera y Frida Kalho, uno de los grandes manifiestos funcionalistas latinoamericanos, su ideario moderno no conoció fisura hasta que ciertos avatares sentimentales y un progresivo acercamiento al indigenismo a través de sus murales, le hicieron reconsiderar en profundidad su sistema creativo, realizando, antes de su trágica muerte, tres obras memorables por su singularidad y misterio: la Biblioteca Central de Ciudad Universitaria con su fachada ciega cubierta por un enorme mural de 4000 m2; el museo de la colección antropológica indígena de Rivera –el Anahuacalli, una gran cueva pétrea aún hoy intacta en su increíble esplendor-, y su casa cueva en el Pedregal, en la calle San Jerónimo, hoy demolida, un verdadero antimanifiesto moderno, excavada en los tubos de lava volcánica, recubierta de mosaicos polícromos y otros ornamentos y cuya construcción le llevó cinco años, tras los cuales dejó la profesión definitivamente. En esta casa vivió hasta el final de sus días, ajeno a la intensa vida social que hasta entonces había desplegado y creando en ella su testamento poético más personal y posiblemente más profundo…

044_3

Más cerca de nosotros tenemos también el ejemplo del singular personaje y artista Cesar Manrique (1919-1992), también desaparecido en un trágico accidente. César, conocido hoy en todo el mundo por el gran despliegue de creatividad desarrollado en su isla natal de Lanzarote, no volvió a esta isla hasta después de una larga temporada de formación como artista en Madrid y Nueva York. Pero, como tantos otros, en cierto momento de su vida sintió con claridad que su creatividad le conducía inexorablemente a una vuelta a sus raíces. Sus palabras son claras en este sentido: “Sabía en aquel tiempo que en la naturaleza se encontraba el secreto de la razón vital y el sentido de la verdad, y por esta causa me vine a esta volcánica isla”.

Dos obras singulares de su periodo de madurez, instalado en su isla querida, llaman poderosamente la atención de todo visitante: los Jameos del Agua y su propia casa en Taro de Tahiche, hoy fundación César Manrique. En ambas encontramos una misma vocación de ocupar los vacíos dejados por la lava al solidificarse. En los Jameos, el espacio dejado por dos grandes bolsas se ocupa como auditorio y restaurante, organizados en torno a un lago situado bajo el nivel del mar e iluminado a través de un óculo natural, uno de los lugares más memorables de todas las Canarias, que durante años atrajo a Brian Eno como el lugar ideal donde desplegar sus ideas sobre la música ambiental. Su propia casa, comenzada en 1968 como los Jameos del Agua, sorprendente en su solitaria ubicación entre las lenguas de lava de la erupción en Teguise en 1730, se asienta sobre cinco burbujas volcánicas desplegando dos planos diferenciados pero conectados: uno en la superficie de la lava, a partir de una pequeña casa tradicional y otro ocupando los espacios de las burbujas, cada uno con una geometría diferenciada, la rectangular, tradicional, para los planos en la superficie, y una intrincada sucesión de pasajes y cuevas con óculos, a través de los que la luz cenital entra, que compone otra casa, a caballo entre la fantasía de James Bond y la vida troglodítica. Él mismo describe así su descubrimiento: “me encontré con cinco burbujas volcánicas donde mi asombro colmó mi imaginación… Allí mismo, en su interior, supe que podría convertirlas en habitáculos para la vida del hombre, empezando a planificar mi futura casa viendo con enorme claridad su magia, su poesía y al mismo tiempo, su funcionalidad. Al salir de nuevo de su intimidad y de su gran silencio tuve que hacer un esfuerzo para volver a una realidad que se me había escapado”. Esta casa, que supone a la vez el respeto y continuidad con la tradición constructiva local y el despliegue de un fabuloso mundo onírico, curiosamente liberador de cualquier forma convencional de vida, es un verdadero manifiesto del pensamiento y la acción de Manrique, identificable en esa dualidad entre el respeto y la continuidad de la tradición y el despliegue de una fantasía cuevista y telúrica radicalmente liberadora del lastre de las convenciones más retrógradas.

jameos-del-agua

Le Corbusier, O’Gorman, Manrique: tres ejemplos en tres contextos espacio-temporales que nos permiten establecer puentes entre este extraño y persistente pensamiento de madurez y la fascinación que ejercen sobre nosotros las formas de vida prehistóricas, la casa del primer hombre, el abrigo de la cueva, entendido como el gesto más primario y radical, en el sentido de vuelta a las raíces, pero también, porqué no decirlo, con la última morada, bajo tierra, la tumba, haciendo de esta idea arquitectónica el recurso espacial que más velozmente nos traslada en el tiempo desde el primer hombre hasta el fin del mundo, que es obviamente el fin de nuestra propia existencia. El cuevismo es así la forma que los arquitectos han encontrado recurrentemente para introducir de forma casi brutal el tiempo en el espacio y a partir de ahí desplegar un fabuloso mundo de imágenes fantásticas, de fantasías que se precipitan instantáneamente en nuestras mentes, al igual que lo hacen las imágenes de Bleda y Rosa, asociadas de forma tan directa a sus escuetos títulos que instantáneamente nos hacen ver lo que no vemos, pasar de los dos planos de la fotografía y de los tres planos de la arquitectura a la cuarta dimensión, al despliegue del tiempo y nuestra presencia mínima enfrentada a esos planos, individual y precaria, sacudida inmediatamente en ese flujo bidireccional de flechas del tiempo que nos atraviesan como a un San Sebastián manierista.

©Iñaki Abalos
Noviembre 2005

 
15 Comentarios »
Add ratingSubtract rating 2
cinemascophe dice:

Genial Post.
Muchas gracias.

 
# Junio 7, 2009 a las 14:57
Add ratingSubtract rating 1
AN dice:

Bueno, más de esto.
Gracias

 
# Junio 7, 2009 a las 17:03
Add ratingSubtract rating 0

Claro, que mas quiere el ser humano que regresar al origen para crear ideas originales que al fin y al cabo son lo mismo pero visto de cabeza para disimular.

Estos 3 grandes maestros lo sintieron… llegaron al punto en que se dieron cuenta que la mano del ser humano siempre será notable y la naturaleza es la arquitectura mas pura que pueda existir, que la tomemos nosotros como forma de inspiración y demos interpretaciones a nuestro sentir es otra cosa, es como llegar a abstraer la forma de una montaña en un simple cubo, es solo el querer sentir que creamos algo pero no, en el fondo solo dimos la misma forma.

Regresar a una cueva puede verse como retroceso pero es solo querer ser mas natural…

Esa es mi humilde opinión, gracias.

 
# Junio 7, 2009 a las 22:01
Add ratingSubtract rating 0
kami dice:

waiting for the post in english on Archi Daily
muchas gracias
wonderfull work

 
# Junio 8, 2009 a las 06:15
Add ratingSubtract rating 0
Dapo dice:

Tuve la oportunidad de escuchar la charla de Iñaki Ábalos en la bienal del 2007 y era clara su devoción hacia personajes como Le Corbusier, luego de este artículo, puedo entender mucho más el por qué….

 
# Junio 8, 2009 a las 14:28
Add ratingSubtract rating 0
Ezequiel dice:

Al final la naturaleza llama y en los conceptos similares en esencia de estos arquitectos se refleja esa condicion humana primitiva, la contraparte de lo que ahora tenemos como desarrollo tecnoligico y bueno eso es realmente gratificante retornar a los principios basicos de nesecidad. ¡Muy buena aportacon!

 
# Junio 8, 2009 a las 16:18
Add ratingSubtract rating 0
Bdo. A. Cire dice:

Este tipo de textos sirven para reconfortar el alma… muchas veces opacada por la practicidad de los tiempos, de la rapidez y lo instantáneo.
Es bueno darse el tiempo, tener una pausa y disfrutar. Observar el entorno y ver las posibilidades que nos entrega la naturaleza, esas condiciones que vieron los primeros seres en habitar la Tierra, aquellos que manifestaron la Arquitectura de la manera mas esencial y como con el paso del tiempo, en diferentes épocas, nos damos cuenta que sigue siendo la naturaleza una fuente de inspiración inagotable.

Saludos!

 
# Junio 9, 2009 a las 00:15
Add ratingSubtract rating 0
buabis dice:

Es lo que necesitaba leer hoy, gracias!

 
# Junio 9, 2009 a las 11:54
Add ratingSubtract rating 0
kat dice:

gracias

 
# Junio 9, 2009 a las 12:13
Add ratingSubtract rating 0
Pablo banados dice:

Muchas gracias por el articulo. De aquí seguro que saldrá algo potente mas adelante.
Hay otros ejemplos de interes en la línea de lo que explora abalos. Por ejemplo, no pareciera que en el Desarrollo reciente de la obra de H&dM hay algo de esta “involucion” al cavernismo? El tema es en realidad apasionante… Capaz que ahora encontremos los vasos aalticos buenos, y las cajas prismáticas malas.(de repente no sería tan malo el stand famoso…). Al menos en ese caso nuestros juicios, igualmente inducidos y no propios, lo serian por pensar y no solo por imitar la visualidad de ciertas formas de moda

 
# Junio 9, 2009 a las 22:06
Add ratingSubtract rating 0
owa dice:

Bueno, un agrado de leer.
Podemos imaginar que la caverna además es el lugar de la penumbra, donde nos damos cuenta cuan intensa es la luz del mundo exterior.
Es tan intensa que no somos capaces de mirarla, porque nos ciega, nos niega el ver. Sólo somos capaces de mirar las sombras que se proyectan en los muros, al interior de la caverna,
de cosas que pasan detrás de nosotros.
Es el camino hacia el conocimiento, guiada por la luz.

interpretación de un amigo, hablándome sobre La caverna de Platón

 
# Junio 10, 2009 a las 12:17
Add ratingSubtract rating 0
vq dice:

Lanzarote…no puedo dejar de vincularlo con el gran escrito José Saramago quien se retiró a vivir en esa fantástica y potente Isla, muy probablemente atraído por su ciclo “cavernal” , donde curiosamente escribió una de sus más famosas obras : “la Caverna”, que tal como lo señala el comentario anterior nos vicula con la imagén platónica.

 
# Junio 10, 2009 a las 14:20
Add ratingSubtract rating 0
m a g o t a dice:

¡Excelente apreciación!
Realmente la madurez se logra cuando nos damos cuenta que la mas grande obra arquitectonica es la naturaleza…y retornamos a ella..

 
# Junio 16, 2009 a las 00:32
Add ratingSubtract rating 0
JCS dice:

MADUREZ, MADUREZ, SON COSAS QUE RARA VEZ ENTENDEMOS, PORQUE AL FINAL DEL DÍA Y DURANTE LOS ÚLTIMOS AÑOS SOLO NOS HEMOS ENCARGADO DE LLENAR DE ESPACIO BASURA AL PLANETA…

 
# Noviembre 6, 2010 a las 13:53
Enlaces a este artículo »
Dejar un comentario »

 

Si bien los mismos lectores pueden moderar los comentarios, estos deberá tener un carácter proactivo y constructivo, manifestando sus puntos de vista con respeto a las obras y las personas (leer más sobre esto). Si quieres tener tu propio avatar, tan solo debes crear una cuenta en Mi Plataforma, la que estará asociada a tu email. Recuerda que Plataforma posee filtros automáticos que a veces marcan ciertos comentarios para moderación, por lo que tu comentario podría demorar unos minutos en aparecer publicado.

 
2175dias8283 artículos 63879 comentarios

Destacados »

 

Recibe nuestro newsletter »

Con qué frecuencia te gustaría recibirlo?

Últimos comentarios »

Daniel Meza en Café + Sombreadero / ateliermob: ¡Genial, el hormigón visto ha sido y seguirá siendo la... [+]
Santiago Alarcon en Farmacia Casanueva / Clavel Arquitectos : Posiblemente una de las construcciones mas... [+]
Uncle Ernie en Editorial: ¿Arquitectura Tibia o Arquitectura Caliente?: Básicamente creo que si las... [+]
Erika en En Detalle: Losa Colaborante: Esta informacion me parecio muy ilustrativa y buenos detalles, para... [+]
Alexandra Molinare en Una Catedral formada desde la luz / Luminarie De Cagna: Impresionante! [+]

Archivo »

Publicaciones de Arquitectura »

META: Diez Pabellones para Chile / Pezo Von Ellrichshausen META: Diez Pabellones para Chile / Pezo Von Ellrichshausen

“META: Diez Pabellones para Chile” es el primer numero de la colección de publicaciones “La gran Escala” de ediciones ARQ y una recopilación de los 10 proyectos a cargo de arquitectos de todo el mundo que reconstruirán los poblados costeros mas afectados por el terremoto del 27 de Febrero del 2010 en nuestro país: Cobquecura, [...]

 
275 días / Sitio, Tiempo, Contexto y Afecciones Específicas / Curatoría para el edificio Centro Cultural Gabriela Mistral 275 días / Sitio, Tiempo, Contexto y Afecciones Específicas / Curatoría para el edificio Centro Cultural Gabriela Mistral

`En estas páginas se da a conocer el Proyecto Curatorial “Sitio, Timpo, Contexto y Afecciones Afectivas” de la autoría de Paulina Varas y José Llano, ganadores del concurso público realizado a fines del año 2009. El proyecto consta de obras de artistas nacionales, un muro que incorpora la genealogía del edificio y una jornada de [...]

 
a+t STRATEGY. Space a+t STRATEGY. Space

El último volúmen de la publicación española a+t corresponde a la serie STRATEGY,en donde se refiere particularmente a las estrategias de una docena de proyectos de paisaje y urbanos que se despliegan en las páginas de la revista.  Según las palabras de la editorial: ‘ El método de análisis de la serie STRATEGY es nuestra propuesta [...]

 
ARQ 79: Ciudad y Negocio ARQ 79: Ciudad y Negocio

Hemos recibido la nueva edición de la revista ARQ, la cual se ha propuesto revisar la ciudad como el espacio de la acumulación, las fricciones, los encuentros y desencuentros, el intercambio y, en especial el lugar de la oportunidad. Esto en base a las sucesivos hechos y agitación social que hemos vivido el último tiempo, en [...]

 
Summa+ #118: Hacia una arquitectura sostenible Summa+ #118: Hacia una arquitectura sostenible

La edición #118 de la revista Summa+ está dedicada a la sustentabilidad revisando proyectos de distintas escalas, como ciudades, edificios de oficinas, parques, vivienda, etc. en distintas ciudades del mundo.
Un texto introductivo del director editorial Fernando Diez abre el tema de la Sostenibilidad haciendo una revisión desde los primeros arquitectos que daban indicios de la [...]

 

Amigos de Plataforma Arquitectura »

ArchDaily Abitare eVolo DPR Barcelona Architecture My Ninja Please Architonic