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Las Torres de Satélite en Ciudad de México cumplen 50 años y en lo que parece ser un lugar común de nuestras ciudades latinoamericanas, están siendo amenzadas por la construcción de una autopista. Obra del arquitecto Luis Barragán y del escultor Mathias Goeritz, con la colaboración del pintor Chucho Reyes, este monumento fue inaugurado en 1958 con la intención de marcar el acceso a la Ciudad Satélite en el DF mexicano, e inmediatamente se convirtió en su símbolo característico. El conjunto comprende 5 prismas de hormigón de entre 30 y 52 metros de altura, situados en un bandejón central en la autopista Periférica. Los prismas estan pintados de colores – rojo, amarillo, azul y blanco -, a pesar de que Goeritz las imaginó inicialmente en tonos de ocre, inspirado en las torres medievales de San Gimignano y en los minaretes árabes. Como gran escultura urbana, la obra se hizo pensando en su percepción desde el auto y la carretera.
Paradojalmente es la misma carretera la que tiene a esta obra en el foco de la polémica. La solución que han propuesto las autoridades mexicanas para solucionar los problemas de tráfico que aquejan a la zona es construir un viaducto elevado por sobre la actual carretera, de manera de duplicar su capacidad de tráfico. El problema es que este segundo piso de la carretera pasará por el lado de las Torres, inevitablemente afectando la percepción de la obra.
En vista de esta contingencia, la revista Arquine ha organizado un concurso, del que a continuación copiamos las bases. SEGUIR LEYENDO