Centro Cultural del Bicentenario - B4FS Arquitectos

Autores: B4FS Arquitectos Enrique Bares, Federico Bares, Nicolás Bares, Daniel Becker, Claudio Ferrari, Florencia Schnack. Programa: Centro cultural. Sala de música sinfónica, sala de música de cámara, museo, salas multiuso, áreas de equipamiento cultural Superficie: 110.000 m2

Situado en el núcleo político y cultural de la capital argentina el Palacio de Correos y Telégrafos, edificio de alto valor histórico y patrimonial, se transformará en el Centro Cultural del Bicentenario. Ganador entre más de 40 concursantes internacionales, este proyecto de refuncionalización combina programas arquitectónicos vanguardistas con un minucioso trabajo de restauración. Salas de música, espacios para exposiciones y auditorios, el Centro Cultural del Bicentenario con sus 110 mil metros cuadrados se convertirá en uno de los centros culturales más grandes del mundo.

De ” Correo Central” a Centro Cultural Bicentenario

El Palacio de Correos y Telégrafos fue originalmente diseñado para albergar la sede del Correo Central de la Argentina, por el arquitecto francés Norbert Maillart. Los trabajos comenzaron en 1889 en la manzana situada entra las actuales avenidas Leandro N. Alem y Corrientes y las calles Bouchard y Sarmiento. Luego de varias interrupciones, el edificio sería inaugurado en 1928. En 1997 el edificio fue declarado Monumento Histórico Nacional por su calidad arquitectónica y su importancia histórica. El desarrollo de nuevos medios de comunicación a lo largo del siglo 20 hizo que el tráfico postal tradicional disminuyera, resultando el edificio sobredimensionado para las actuales circunstancias. En el marco de los festejos conmemorativos del Bicentenario de la Revolución de Mayo, el Gobierno Nacional decide la transformación del Palacio de Correos en un gran centro cultural que funcionará como sede central de dichas festividades.

Fachada Principal Actual

El concurso para refuncionalizar el Palacio de Correos fue organizado conjuntamente por el Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios; la Secretaría de Cultura de la Nación el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y la Sociedad Central de Arquitectos, cuarenta anteproyectos nacionales y extranjeros fueron presentados. El jurado estuvo presidido por el arquitecto Ramón Sanabria Boix, de Barcelona. El equipo conformado por los arquitectos argentinos Enrique Bares, Federico Bares, Nicolás Bares, Daniel Becker, Claudio Ferrari y Florencia Schnack obtuvo el primer premio.

El Proyecto

Las propuestas para revitalizar el entorno urbano El espacio en el que se ubica el edificio está ligado al núcleo cívico-político más importante de la ciudad y de la nación, la Plaza de Mayo. Se encuentra, además, limitado por la calle Corrientes, cuya tradición ligada a la cultura popular se intenta revitalizar, y a un paso del área recreativa-turística de Puerto Madero. En este área se encuentran numerosos edificios públicos y privados cuya importancia fue central en la cultura argentina. Edificios de gran valor histórico ligados al entretenimiento, la cultura, el comercio, la hotelería, la educación y la investigación que en la actualidad hacen de esta zona un lugar atrayente para el turismo nacional e internacional. Se trata de elementos diversos, hoy relativamente aislados, pero que bien podrían potenciarse redefiniendo su entorno urbano, tal como lo plantea esta propuesta. El nuevo Centro Cultural del Bicentenario jugará un papel fundamental en la revitalización del área, convirtiéndola en un nodo cultural convocante.

Parque Bicentenario

La idea para el área consiste en la creación del Parque del Bicentenario: un paseo público que integra los espacios verdes existentes desde la Plaza Roma hasta la Plaza A. P. Justo, con los nuevos espacios propuestos de jardines y la Plaza de la Artes, conformando un espacio cívico de largas visuales y áreas recreativas. Este parque lineal norte-sur está atravesado en su centro por el eje simbólico-institucional formado por el Congreso, la Avenida de Mayo y la Casa Rosada. La propuesta plantea un re ordenamiento del sistema de movimientos que contribuye a la necesaria disuasión del automóvil en el centro urbano y al ordenamiento general del transporte público.

El Parque del Bicentenario juega un papel regenerador como pulmón para el área micro-centro y un papel didáctico, contribuyendo a la sociabilidad ciudadana, al encuentro con el otro y al contacto con las novedades culturales, artísticas y recreativas, generando un nuevo polo de atracción para la ciudad.

¿Cómo será el nuevo edificio?

La propuesta entiende al nuevo Centro Cultural del Bicentenario como una pieza clave en la conformación del nuevo Parque del Bicentenario. El viejo Correo se convierte así en un espacio activo, permeable y vibrante, transformando su condición de edificio-objeto en edificio-ciudad. Un sistema de espacios públicos, las “plazas temáticas” vinculan los programas culturales contemporáneos con las áreas más significativas del edificio histórico. El proyecto comprende esencialmente dos tipos de intervención: la restauración de las fachadas y de las áreas nobles del edificio, declarado Monumento Histórico Nacional, que generará un contraste con el segundo tipo de intervención: los programas arquitectónicos contemporáneos. Las fachadas y las áreas palaciegas serán preservadas en su estado original y puestas en valor. El área industrial del edificio será parcialmente horadada para generar el vacío que alojará los nuevos programas.

Siguiendo una lógica de objetos análogos, el nuevo espacio estará definido por tres elementos singulares: dentro del vacío que se generará en el área industrial, una “jaula” tectónica definirá una nueva fachada, transición entre el pasado y el presente. Jugando con el paralelo de los grandes candelabros suspendidos en halles y salas teatrales, las grandes salas de exhibición estarán albergadas en el “chandelier contemporáneo”. La Gran Sala Sinfónica estará contenida dentro de un objeto monolítico que carece de aristas, la “Ballena azul”. Por sus dimensiones, este objeto que emerge suspendiéndose en el aire, ocupa un lugar central en la composición. La revalorización de la cúpula convierte un espacio residual en uno de los puntos más significativos del Centro Cutural del Bicentenario. Además de servir de escenario para actividades culturales, este nuevo espacio se transformará en el símbolo del espacio cívico nacional.

Edificio Sinfonica, "La Ballena Azul"

Imágenes

Fotografias /

Facundo de Zuviría/B4FS Fernando Dvoskin, B4FS Museo Postal y Telegrafico/CeDIAP

Render y Planos/ Copyright de B4FS Arquitectos

Cita:Carlos J Vial. "Centro Cultural del Bicentenario - B4FS Arquitectos" 23 May 2014. ArchDaily. Accessed . <http://www.plataformaarquitectura.cl/cl/02-15301/centro-cultural-del-bicentenario-b4fs-arquitectos>
comments powered by Disqus