Opinión: El valor de lo gratuito

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A mí parecer los mejores y más relevantes momentos de un edificio o de cualquier ciudad son aquellos que son gratuitos, y por ende no absolutamente necesarios, pero su mayor frecuencia y existencia, tiende a mejorar la calidad de vida de todas las personas. Cuando lo gratuito se vuelve algo recurrente, se genera una conciencia de que es un bien necesario, y por ende deseado.

Mayor cantidad de áreas verdes, veredas anchas y arboladas, una buena plaza o un zócalo con comercio en primer piso, son algunas acciones donde lo que prima no es un afán de maximización económica inmediata, sin embargo repercuten positivamente en la calidad de vida y la ciudad.

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Lo gratuito debiera ser lo más deseado de cualquier edificio o elemento urbano, sin embargo lo que se suele eliminar en primera instancia, ya que no supone a primera vista, un beneficio cuantificable económica o numéricamente.

Lo gratuito es aquello capaz de conferir un valor agregado deseado a cualquier elemento, y mientras que en primera instancia puede significar una mayor inversión, a mediano y largo plazo supondrá una plusvalía y un beneficio social e incluso económico relevante.

Lo primero que debemos hacer es eliminar la lógica de maximizar en función del mínimo al pensar en cualquier edificio o acción sobre la ciudad, y aumentar lo gratuito a tal punto que deje de verse como tal y se produzca un cambio que lo vea como algo necesario. En la medida en que existen más áreas verdes y de mayor calidad, no lo veremos como algo gratuito, sino como un bien mínimo y necesario.

La maximización de todo en función de entregar un producto de mala calidad para la ciudad, donde se ha suprimido todo aquello que se podría haber entregado a los habitantes es el claro ejemplo como el Costanera Center ha operado.

Para terminar pensemos en cual sería la calle mínima que  se puede proyectar, con sus veredas y perfil. En lugar de esto pensemos por ejemplo en calles como Pedro de Valdivia o Lyon. La vereda toma un ancho diferentes, adecuado para los peatones, con arboles y sombras de calidad en verano que la vuelven sombría. Estos factores, sumados a un buen perfil, permiten que en ella aparezca comercio y se active un primer nivel de vocación pública, aparecen bares y restaurantes, con ello una mayor vida y calidad.

Sin lugar ha dudas hoy en día un arriendo en una calle de este tipo es muchísimo mayor y más solicitado que en calles en función del mínimo.

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Llevemos la idea de lo gratuito a parques, edificios de vivienda, calles o plazas. Pensemos en un buen tamaño de departamentos, en oficinas iluminadas y ventiladas naturalmente y con mobiliario de calidad. Entramos en un circulo virtuoso, donde lo que podemos pensar que es un gasto es, sin lugar a dudas, una inversión.

Cita:Guillermo Hevia García. "Opinión: El valor de lo gratuito" 28 May 2014. ArchDaily. Accessed . <http://www.plataformaarquitectura.cl/cl/02-160547/opinion-el-valor-de-lo-gratuito>
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