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De Comedor a Local Comunal: Un proyecto que enmarca la memoria del barrio La Balanza-Comas en Lima

De Comedor a Local Comunal: Un proyecto que enmarca la memoria del barrio La Balanza-Comas en Lima
De Comedor a Local Comunal: Un proyecto que enmarca la memoria del barrio La Balanza-Comas en Lima, © Eleazar Cuadros
© Eleazar Cuadros

Barrio teatral. Día de inauguración. Hora de almorzar.

Primer acto.- Llegas y te encuentras con una escena familiar. Inmediatamente, te sientes como en casa, pues este comedor ha congregado a muchas personas que están felices compartiendo una misma gran mesa. Las señoras que cocinan y atienden lo hacen con mucha dulzura y satisfacción. Al sentarte en la mesa, puedes creer que invades, pero te reciben con una gran apertura y sonrisa. -No entendía mucho de lo que pasaba, pues recién me iba enterando del proyecto-. Luego te das cuenta que todos se conocen, y que han compartido algo del proyecto en algún momento. Y esta comida en el comedor, valga la redundancia, pacta estos lazos y los perenniza en el ritual de comer y compartir en este espacio hecho por todos. Muy, bastante, gran… todo en abundancia. Huele bien, sabe delicioso. Sírvanse.

Cortesía de Archivo Proyecto Fitekantropus
Cortesía de Archivo Proyecto Fitekantropus

Segundo acto.- Postre para algunos, sobremesa para otros. Siguen llegando los invitados o curiosos. Continúan las charlas, los saludos y las felicidades. De fondo, en un muro blanco, se proyecta un vídeo del proceso de construcción del lugar donde estamos. Quienes ya terminaron, pueden darle una mirada al muro de cemento pulido, donde hay toda una galería de cuadros del mismo proceso. Entonces llega la hora de los discursos y agradecimientos. La señora del comedor, los arquitectos, el dirigente del teatro del barrio, el alcalde de Comas, todos expresan lo logrado. Palabras efusivas. Luego, se presenta el muro intacto de ladrillos que preexiste a la entrada de este comedor, donde dejan al descubierto una placa de inauguración que enaltece que “el pueblo lo hizo y lo volvió a hacer”. Es imposible no erizarte la piel con tanta emoción, pues esa satisfacción de trabajo en equipo se ve, se siente y contagia. Aplausos.

© Delia Esperanza
© Delia Esperanza

Tercer acto.- Finalmente, viene el plato fuerte: conocer la segunda etapa del comedor. Subir al segundo piso a través de la escalera y puente metálico, indican; aunque es notorio el acceso desde la calle. Pero antes, una pequeña pausa en la nueva biblioteca que está al final del puente. Los del centro federado de la PUCP la presentan y cuentan que han donado 200 libros de distintas áreas. Es pequeña con lo necesario, buena vista, todo el mobiliario es hecho por el barrio. Continúa el recorrido para llegar a su desenlace y dejarse atrapar por este nuevo espacio construido literalmente por todos. La variedad de paneles del cerramiento es directamente proporcional a los participantes de este proyecto. En pocas palabras, podríamos definirlo como memoria colectiva. Será por eso que apenas ingresas al espacio, sientes respeto. Impresiona la majestuosidad de lo simple y diverso. Aquí presentan al maestro de obra y los jóvenes carpinteros que aprendieron conforme hacían. Se expone el último panel que falta colocar. La señora que dirige el comedor agradece. Los arquitectos aprecian su obra a través de los ojos de los beneficiados. Y se rompe el pisco de inaugurado. Momento de compartir y estar.

© Delia Esperanza
© Delia Esperanza

Baja el atardecer como si bajara el telón de la obra.

© Eleazar Cuadros
© Eleazar Cuadros

Y cuando ya parecía que todo había llegado a su fin, allí, en la calma de un vino compartido por todas las señoras del comedor junto a uno de los arquitectos principales del equipo, una de ellas le agradece cantando. Un final feliz.

© Delia Esperanza
© Delia Esperanza

Lo que viene a continuación no estaba en el guion. Tras bambalinas, en una de las mesas del comedor, conversamos con parte del equipo de arquitectos que nos contaron su versión. La historia es hermosamente larga y quedó pendiente, así que contaremos con cucharitas lo más saltante del proceso. La conversación inicia con Javier Vera, luego se suma Paula Villar, y finalmente Eleazar Cuadros.

PROYECTO FITEKANTROPUS

PROYECTO INTEGRAL

El comedor es parte del proyecto del parque, y el parque es parte del proyecto integral. El Proyecto Fitekantropus, proyecto urbano estratégico para el barrio "La Balanza" en Comas, Lima-Perú, plantea estrategias de intervención que responden a todas las actividades y necesidades en torno al espacio público de este barrio cultural: FITECA -Fiesta Internacional de Teatro en Calles Abiertas, festival de teatro callejero más grande del país-, juegos y deportes como fútbol u otros, usos comunitarios, vida colectiva en las calles y parques, etc.

Cortesía de Archivo Proyecto Fitekantropus
Cortesía de Archivo Proyecto Fitekantropus

“Entonces esa centralidad de este parque hay que potenciarla y hacer que irradie”, empieza explicando Javier Vera. Es así que dentro del proyecto de recuperación del Parque Tahuantinsuyo, estratégicamente identificaron que había que comenzar por el Comedor San Martín del Once, único lugar en todo el barrio que tiene la posibilidad de hacer un equipamiento colectivo-público de estas características: un local comunal. “Esto lo que pretende es que lo que era un local del comedor popular se convierte en un local comunal-principal que sea para todo el barrio. Esa es la estrategia: no es el proyecto aislado del comedor, sino que hacemos esto para que lo de afuera pueda funcionar. Es como el espacio público y como la pepita, el corazoncito, que es el comedor".

Si se genera una dinámica alrededor del comedor y hay gente que circula -entra y sale- eso ayuda a que el entorno se pueda recuperar. Sin la recuperación del comedor, la recuperación del parque no sería posible, ¿no?.

Cortesía de Archivo Proyecto Fitekantropus
Cortesía de Archivo Proyecto Fitekantropus

Es por ello que siempre están diseñando-construyendo entre idas y vueltas, adentro-afuera, avanzando el proyecto específico y el todo (comedor-parque). Ese paralelismo y mirada desde ambas perspectivas les da una capacidad de desarrollo más integrador de todos las partes. “En paralelo al terminar lo que falta del local; ahorita, ya estamos nivelando el terreno para empezar la siguiente etapa del parque que ya está todo definido con las asambleas y los vecinos“. Para el parque se plantean nuevos caminos unificadores que respondan a los flujos y acorten distancias, implementar juegos niños, replantear el metropolitano, etc. Así como peatonalizar las calles aledañas más usadas para que “el parque llegue hasta la casa”. Todo es parte de la mirada integral, un esquema urbano, que está siempre actualizándose, cuya estrategia general marca todas las intervenciones que se vienen desarrollando.

Cortesía de Archivo Proyecto Fitekantropus
Cortesía de Archivo Proyecto Fitekantropus

PRIMERA ETAPA

Había una infraestructura base en el primer piso, pero no estaba preparada para tener un segundo piso, entonces el equipo implementó toda la estructura nueva necesaria para soportar el nuevo piso que tenía q ser ligero y no muy alto porque el suelo del parque es relleno. Entonces fueron definitivas las condicionantes estructurales. Así, en el 2014, durante seis meses de obra, en esta  etapa se logró hacer la estructura sin techo, así como las instalaciones sanitarias y eléctricas, nada más. Y después ya se sumó una ONG, ellos empezaron a conseguir fondos y donaciones; y se logró implementar la cocina, la refrigeradora, los vidrios, la reja y el puente. Entonces con eso ya se completó el primer piso, pero sin los muebles -todavía estaban los muebles viejitos-, y ahí empezó a funcionar el comedor. Al final de dicho año, se inauguró esta primera etapa con una cena pro-fondos.

© Javier Vera
© Javier Vera

SEGUNDA ETAPA

Al ingreso para esta etapa se ha terminado una plaza compuesta por graderías en torno a un árbol. Llama la atención lo diferente que es esta segunda etapa con la primera, ¿se ha construido cuántos años después?El segundo piso se ha construido dos años después, en el año 2016 y culminado en el 2017, pero el proyecto se ha concebido así desde el inicio.” Nos cuenta Javier que ya había una caja abierta; y lo que ha cambiado un poco son las texturas, el detalle, las proporciones, y la estera. “Porque en realidad vamos haciendo conforme lo que se pueda. En un inicio era estructura pensada en bambú, luego en madera, por ahí no hay gente que trabaje bambú entonces un cerrajero, metal, y así…”.

© Eleazar Cuadros
© Eleazar Cuadros

I. ESTRUCTURA

¿Está pensado en el teatro principalmente?No, en todo; es un espacio multiusos. Pero como acá hay muchos usos de teatro entonces tienen que poder hacer zancos y otras cosas”. Explica Javier que dos razones definen la altura y proporción del volumen. Primero, porque debe tener alrededor de 5 metros para los talleres de teatro. Segundo, para que tenga presencia en el barrio y sea como un hito, un símbolo; entonces, así tiene visibilidad desde lejos, y por ahí que se mimetiza como los píxeles del barrio. Las divisiones de la estructura se dieron según las posibilidades del material, en este caso, el fierro.

© Eleazar Cuadros
© Eleazar Cuadros

El concepto: 'Nosotros hacemos el soporte -el contenedor, la trama y los marcos-, y después cada marco se ha ido llenando por los vecinos como han podido. A nivel narrativo, digamos, eso te cuenta un cuento que es bastante parecido al de las casitas, ósea que cada quien va haciéndolas con el material que tiene, reciclado, etc.  Aldo Van Eyck hablaba que el arquitecto hace el soporte, y que la gente le da la vestimenta'. - Javier Vera.

© Eleazar Cuadros
© Eleazar Cuadros

II. VESTIMENTA

Es como un testimonio del proceso… 'Es como hacerles un marquito, un recuerdo, ya acá están los guantes que usamos en la obra…y así todo', explica Javier.

Entonces, nos cuentan que no han botado nada y  todo se ha hecho con los materiales que han sobrado de esta misma obra, reciclado y re-armado: mallas, calaminas, maderas, pedacitos residuales  y cosas que se han ido juntando, y que cada vecino aportó. “Pensando en la fachada, en cómo se podría hacer para que la gente se apropie del lugar y lo sienta suyo, pues qué mejor que ellos mismos lo hagan (los paneles); que esté el de los niños, que esté el del fierrero, que esté el del carpintero, que esté el del todos…”, comenta Paula.

© Eleazar Cuadros
© Eleazar Cuadros

Depende del gusto de los vecinos y de la duración o vejez de los paneles; pues, este sistema permite armar y desarmar. Hay un marco de OSB grueso y dentro tiene otro marquito de madera; se desentornilla, se saca y se cambia el relleno. “Entonces de esta manera, esa composición puede ir variando con el tiempo. Esa es la idea, el soporte se mantiene y va cambiando la piel”, puntualiza Javier.

'Hay algunos paneles que con el tiempo son más efímeros (bolsas de plástico, etc.) y se van a ir cambiando como pieles, y algunos otros como el del maestro carpintero durarán toda la vida. (El Tumi)', especifica Eleazar.

© Eleazar Cuadros
© Eleazar Cuadros

Todo es como un collage donde se armoniza que todo funciona como un equipo. “En el collage total, nuestro trabajo en ese sentido sería tratar de darle una cierta unidad, porque tampoco se trató de hacer cualquier cosa sin ningún criterio; por ello, arriba se tomó la decisión de colocar la mitad esteras y negros intercalados y la otra mitad libre a lo que sea. Entonces, esa “mita-mita” le da un cierto orden”, continúa Javier. Luego, la colocación de los paneles por parte de los vecinos ha sido aleatoria. Ahí, ellos trataron de desprenderse totalmente y casi ni pensar en elegir dónde colocarlos, salvo que hubieran coincidencias de colores muy parecidos y los separaban, pero casi muy poca discusión al respecto.

'Ahí el valor es igual. Cada panel por sí mismo a nosotros nos podría parecer bonito o feo, pero puesto en el conjunto, el conjunto termina siendo siempre bonito', admira Javier.

Cortesía de Archivo Proyecto Fitekantropus
Cortesía de Archivo Proyecto Fitekantropus

Javier cuenta: “Yo creo que hay algo que de alguna manera hemos interiorizado con tanto tiempo que llevamos acá: esa lógica de mira lo hacemos con lo que haya es un poco tal cual se ha hecho el barrio. Entonces esa textura es una cuestión de nuestra sensibilización respecto a lo que sucede acá”.

'Ahora, yo veo que de lejos se ve que son como cajitas que se integran, pero eso no es que lo hayamos pensado racionalmente, que se iba a pixelear con las casitas para que se vean igual de fondo, creo que con las lógicas que ellos (los vecinos) mismos aportan ha ido sintetizándose sólo', comenta Eleazar.

© Eleazar Cuadros
© Eleazar Cuadros

“Yo me acuerdo cuando estábamos en los primeros renders, todo era una caja de esteras porque era el primer material que se nos venía a la cabeza, y no es que iba a ser así, sino que no ibas a predeterminar, ¿no?”, comienza Eleazar, continúa Javier: “Eso es importante cuando hacemos los 3ds, si está muy definido/diseñado, si de frente lo proponemos, ¿qué nos van a decir la gente?, ah está bonito y punto. Entonces quita la posibilidad de discutir otras ideas. Por eso siempre, en la evolución de los 3ds se ve que primero es una cosa neutra y después poco a poco van apareciendo las proporciones, van apareciendo los materiales y así eso permite que vayas haciendo”.

 MEMORIA

'Hay un tema de guardar un poco la memoria. Que está desde el registro de las fotos, mostrando que detrás de esto hay una historia donde el local se ha construido con esfuerzo y colaboración, etc. Pero, que también se expresa físicamente, a través de pequeños detalles. Por ejemplo, la reja de la entrada: todos los elementos de la reja son las parrillas de la refrigeradora vieja y la manija es la hornilla de la cocina vieja -como una memoria del comedor-. Entonces todo lo viejo que había, no es basura; sino lo viejo es memoria', Relata Javier.

© Eleazar Cuadros
© Eleazar Cuadros
© Delia Esperanza
© Delia Esperanza
© Delia Esperanza
© Delia Esperanza

Observamos que arriba también hay una olla colgada como una cabeza clava, así como los lavatorios que son maceteros, idea que se les ocurrió a “las seños”. ¿A quiénes se les ocurren todas esas ideas? “Entre todos, todos somos un equipo. Para los paneles dijimos: los paneles se pueden hacer con cualquier elemento, cualquier cosa…”, cuenta Paula que trajeron de todo. Pero también hay un nivel de discusión, que a primera vista las ideas no pueden gustar, pero luego probadas, sí, o viceversa. Eso pasó con la idea de Javier para la reja, que no creían que quedaría tan original, luego ya se fue revalorando. Con lo cual demuestran que aquí los arquitectos juegan también un rol de guías, donde dan la premisa y luego se desarrolla a nivel a horizontal cuando se reúnen con los del barrio para intercambiar ideas.

© Delia Esperanza
© Delia Esperanza
© Delia Esperanza
© Delia Esperanza

El muro preexistente de ladrillos (el de las placas) se ha resguardado como era. Incluso cuando estaba con el cemento de la obra, lo rascaron y se ha logrado mantener.“Ahora para poner la placa los de la municipalidad querían pintarlo, porque decían q estaba feo y la seño Celia le dijo: no, esto es la memoria del comedor, ósea el mismo discurso que nosotros tenemos, ya lo tenía ella”, acota Paula. Igual, la pared del fondo, la habían dejado con el tarrajeo antiguo, pero eso si no les gustó, porque les traía un recuerdo de lo feo que era antes. Entonces al final se colocó un punto intermedio de cemento pulido.

Cortesía de Archivo Proyecto Fitekantropus
Cortesía de Archivo Proyecto Fitekantropus

COLOR

'Aquí de hecho pasa que sienten que los colores dan vida a las cosas, por eso todas las casitas están coloreadas, les trae recuerdos de la sierra, de las flores, de todo; entonces, por eso esta pared que era gris, decían esto está inacabado, queremos pintarlo...', nos comenta Paula.

© Delia Esperanza
© Delia Esperanza

Así, varios arquitectos desde afuera no entienden este lenguaje colorido (señala el pórtico rojo del interior del comedor), pero “son gestos donde entendemos que el color es importante. Así, afuera está toda la columna de cemento expuesto, mientras que también hay una rayita de color, una columnita amarilla, un murito celestito. Entonces es como para que la gente vea y entienda, mira si no tienes plata para pintar toda tu casa, le puedes pintar una parte y darle un detallito y ya es algo agradable. Es una cuestión más de querer reivindicar que también puede quedar bien o bonito así”, sostiene Javier. "Es un diálogo de la propuesta de ambas partes, “y ahí ves que es medio collage, hay un poco de ladrillo expuesto, la baranda metálica, al otro lado está pintarrajeado…”.

© Delia Esperanza
© Delia Esperanza

TALLERES: PARTICIPACIÓN-APROPIACIÓN

'Nosotros podríamos contratar a maestros que hicieran la construcción; pero, lo que estamos haciendo es talleres a jóvenes y a mujeres para que ellos y nosotros aprendamos también todo de carpintería, soldadura, y albañilería... Aquí todo esto te lleva a un proceso mucho más largo, pero que lo sientes como propio”. Acota Paula. “Claro, el éxito no es solamente la gestión, sino esa cosa que le llaman participativa', agrega Javier.

© Eleazar Cuadros
© Eleazar Cuadros
© Eleazar Cuadros
© Eleazar Cuadros

Porque si bien ellos podría contratar todos los servicios, la gracia está justamente en la participación de los vecinos, tanto en el diseño como en el proceso constructivo. Por eso, pintan, hacen carpintería, jardinería, etc. Al final, viene un especialista en cada materia que remata la intervención, porque hay un acabado muy cuidado. Y finalmente el nivel de apropiación es otro. Finaliza Paula reflexionando: “También podríamos proponer cosas y ser un fracaso. Propusimos el taller de carpintería abierto para jóvenes, chicos o chicas, y podría no haberse apuntado nadie, pero de repente empezaron a apuntarse mujeres, y de ahí empezaron a venir madres solteras. Y nos pareció genial que vengan al taller”.

© Eleazar Cuadros
© Eleazar Cuadros

En los talleres, las propias seños les dijeron que podía haber una salita con asientos y todo. Al comienzo, el equipo había pensado que todo el comedor sea con mesas, pero cuando se pusieron las repisas, ellas propusieron allí más bien una sala, como para un estar tranquilos, y/o tomar el lonche, entonces se hicieron las sillas y mesas en el taller de carpintería. Tan bien hecho el mobiliario, que las sillas parecen compradas en una tienda. De igual manera se hicieron los muebles de la biblioteca. La idea es que el taller sea auto-sostenible, pueden y van a vender. Van a hacer un catálogo y pasar a vender los muebles para que puedan tener ganancias de su aprendizaje. Se llama “Centro de Aprendizaje y Producción de La Balanza, CAPLaB”.

© Delia Esperanza
© Delia Esperanza

Esto es un valor agregado y es admirable que esa idea nacida del taller de carpintería trascienda más allá de este proyecto y al barrio mismo.

ESPACIOS ESPONTÁNEOS

'Y bueno pasan estas cosas que…eso no estaba proyectado en el diseño, ósea que las seños se pongan a cocinar allá afuera con sus banquitas…jamás se nos ocurrió ¿no?'. Javier mira sorprendido dicha escena.

© Delia Esperanza
© Delia Esperanza

Felizmente, hay el espacio en ese patio de ingreso, pues allí extienden la cocina al frente. En un inicio era un patio donde las seños se podían poner ahí en alguna hamaca con un arbolito; pero en el camino vino la idea del huerto, cuando vino otro grupo de gente y lo sugirió para ellas, entonces las han capacitado, y ahora sacan de ahí las verduras y cosechan todo. Porque cuando eran la idea del patio era que el rol de las señoras no sea solamente trabajar, sino que en el local también haya un área donde puedan descansar, entonces, al comienzo tenían muchas dudas con el huerto porque siendo un espacio productivo, es otro espacio más de trabajo. Pero es trabajo y reunión a la vez, entonces permite relajarse.

© Delia Esperanza
© Delia Esperanza
Cortesía de Archivo Proyecto Fitekantropus
Cortesía de Archivo Proyecto Fitekantropus

GESTIÓN

'En suma, somos nosotros como equipo técnico, los vecinos y voluntarios, la cooperación internacional (España), las universidades, el estado-municipio y las empresas privadas. La idea de la gestión es un equipo interinstitucional donde cada uno aporta lo suyo'

La gestión empieza con pequeñas iniciativas de los vecinos (pocos gastos, uso de materiales que la gente da, etc.) y en el proceso se visualiza cuáles son los proyectos con más potencial. Después, buscando ingresos para el “Paseo de la Cultura”, aparece la cooperación internacional en el siguiente orden: la Politécnica de Madrid, la Universidad de Alicante, miembros de un Municipio del País Vasco, entre otros. Así, “el grueso del financiamiento viene de España” desde el 2014 hasta el actual 2017, donde han ganado otros tres concursos de financiamiento internacional para trabajar hasta setiembre aprox. (materiales, mano de obra, sueldo para el equipo, etc.). Luego, está  la Municipalidad de Comas, que se está involucrando cada vez más, pues han puesto maquinaria y personal, así como inversión directa para el taller de carpintería. Finalmente, ahora cuentan con el aporte de una empresa privada, que está donando unos paneles solares, e instalarán las luces para la sala de arriba, etc.

© Eleazar Cuadros
© Eleazar Cuadros
© Delia Esperanza
© Delia Esperanza

CINCO SENTIDOS

'Nosotros lo que decimos muchas veces es que aquí este barrio tiene algo especial que no sabemos muy bien lo que es, pero todo el que llega, como que se enamora al instante, entonces eso va atrapando a distintas personas que sin saber muy bien cómo, se van sumando al proyecto y la verdad que es algo precioso;y esta inauguración yo creo que ha significado el reencuentro de todas esas personas y otras más que pueden sumarse', concluye Paula.

© Eleazar Cuadros
© Eleazar Cuadros
© Eleazar Cuadros
© Eleazar Cuadros

¿Qué sienten después de haber hecho este proyecto y congregado a tantas personas de diferentes formas?. Habiendo terminado los detalles hasta horas antes, la adrenalina de la experiencia está latente. "Creo que hoy día, ha sido bonito en ese sentido, que han estado en el mismo comedor: el alcalde, los de las cooperativas de afuera, los financistas, las ONG, los practicantes, los vecinos, el equipo técnico, los amigos, profesores de la UNI, los hijos, los hermanos de las señoras, nuestras propias familias; pues, se ha superado nuestro principal miedo y se ha visto que cada uno es parte de un equipo más grande. Se ha sentido que hay un montón de gente involucrada, entonces sí, eso es creo. Todas las seños han terminado muy contentas y emocionadas, que me estaban cantando. Y son muchos amigos que también siguen un poco el proceso, y que han venido acá a mirar y apoyar, eso es bonito también”, reflexiona Javier.

© Delia Esperanza
© Delia Esperanza

'A mí me parece también que ha sido muy simbólico y se ha logrado un poco nuestro aporte al barrio. Nosotros acá estamos, somos parte de esa emoción compartida, de ese ímpetu, digamos; pero lo que tratamos de hacer es tratar de integrar, llenar los espacios o las distancias que hay entre algunos. Hay un montón de gente, y como en todas partes, además de toda esa cosa bonita que hay, también hay un nivel de conflictividad, y nosotros tratamos un poco de orquestar a todos y de unirlos alrededor del tema del espacio público', comenta Javier.

© Marta Maccaglia
© Marta Maccaglia

EXPECTATIVA - REALIDAD

Cuando comenzaron el comedor a hoy, ¿se imaginaban que iba a quedar así? “Bueno, yo creo que en el tiempo se enriquece con el valor humano” sintetiza Paula. “Siempre es más bonito creo de lo que hemos imaginado…sí, esa escena así de ahorita no…”, continúa sorprendido Javier, "nosotros siempre tenemos presente eso, lo que tratamos de diseñar es algo que sea muy abierto, como para que pasen cosas, y dejarnos sorprender asÏ".

Cortesía de Archivo Proyecto Fitekantropus
Cortesía de Archivo Proyecto Fitekantropus

“Si, bueno yo al menos cuando hago un proyecto no me imagino mucho, nunca me hago muchas imágenes así muy determinadas de lo que debería pasar, porque  a veces eso frustra. Ese es el problema de la idea de diseño que etimológicamente es decisión divina, eso de que el arquitecto diseña e imagina una cosa que va a quedar tal cual; cuando no sucede, uno se frustra. Pero en realidad nunca sucede lo que uno se va a imaginar, porque ni que fuéramos quien para imaginarlo, entonces creo que a nosotros no nos angustia pensar cómo va a ser...es muy libre”. Termina Javier. "Es más humano. La misma historia del espacio público y la vivienda, ese conflicto siempre ha sucedido. Siempre se ha diseñado pensando que va a funcionar así y entonces la gente cambia la dinámica…y evoluciona”, agrega Eleazar.

Cortesía de Archivo Proyecto Fitekantropus
Cortesía de Archivo Proyecto Fitekantropus

-Se integran más a la mesa-.Entonces todos los amigos que hay de alguna manera han participado, como te decía algunos trabajan en otros proyectos, él ha estudiado con él, ella hace proyectos similares (colegios) en la selva, ella es amiga, bueno con todos los que están de alguna manera hay un vínculo”, termina Javier valorando la amistad. Así, la conversación llega a su fin, y estamos mi amiga y yo, muy agradecidas de tanto que nos han trasmitido estos arquitectos en representación de un gran equipo. “Si, ya te hemos rellenado de un montón de cosas…-voy a ver ahora cómo meter todo en el artículo, va a ser un reto.- Como este proyecto, que también fue todo un reto”.

© Eleazar Cuadros
© Eleazar Cuadros

Llenos de ideas, de respuestas claras y de cosas dejadas al azar también. Es una arquitectura libre en todos los sentidos. Desde que permiten la participación de muchos frentes, como resolver tantos problemas sociales que liberan a la ciudad y la integran, así como su metodología de diseño, proceso constructivo y la misma obra final -cual teatro- transmite esa libertad de expresión. Es muy poético lo que han hecho al enmarcar el trabajo de los vecinos y volverlo arquitectura, hay toda un acto conmemorativo  de enaltecer el aporte y la diversidad de cada uno. Que sales de allí viendo con otros ojos un mundo mejor, y te quedas pensando que a veces lo más real puede parecer lo más surreal.

© Eleazar Cuadros
© Eleazar Cuadros

  • Nombre: Local Comunal del Comedor San Martín del Once - Proyecto Fitekantropus.
  • Ubicación: Parque Tahuantinsuyo, Av. Puno cdra 26. La Balanza, Zonal 2 de Comas.
  • Años: 2012 - 2017
  • Área construida Comedor San Martín: 280 m2

  • Responsable:
  • - CITIO (Ciudad Transdisciplinar): 2012-2015
  • - CCC (Coordinadora de la Ciudad en Construcción): 2016-2017

  • Organizaciones del barrio:
  • - Comedor San Martín del Once: Celia Solis (Presidenta)
  • - Comunidad FITECA: Jorge Rodríguez (Director de La Gran Marcha de los Muñecones)

  •  Arquitectos:
  • - Etapa 1 (2012-2014): Javier Vera / Lucía Nogales / Eleazar Cuadros
  • - Etapa 2 (2015-2017): Javier Vera / Eleazar Cuadros / Paula Villar / David Fontcuberta / Ezequiel Collantes

  •  Colaboradores:
  • - CITIO: Lisset Escudero, Carlos Tapia.
  • - CCC: Francis Bustamante, Vanessa Coyure, Andrea Silva.
  • - HabEtsam - UPM: Maria Eugenia Lacarra, Lucía Navarro, Carlos Ramos.
  • - Universidad de Navarra: Carolina Larrazábal, Cristina Pérez.
  • - FNI: Fernando Prada, Paco Bazán, Marycielo Valdés, Andrea Huaranga.
  • - Hirikiten: Itsaso Goñi, Ibone Arreche
  • - Municipalidad de Comas: Alcalde Miguel Saldaña.
  • - Voluntarios de los Domingos Comunitarios

  •  Financiamiento:
  • - Universidad Politécnica de Madrid
  • - Foro Nacional Internacional
  • - Universidad de Alicante
  • - Ayuntamiento de Eibar
  • - Ayuntamiento de Errentería
  • - Generalitat Valenciana
  • - Municipalidad de Comas

  •  Constructores:
  • - NN Arkitektos: Juan Chipana, Ricardo Chipana, Huber Chipana, Juan Carlos Cubillas, Dany Aranda, Magdalena Palacios.
  • - Maestros del Barrio: Carlos Martínez, Pedro Morales
  • - CAPLaB (Centro de Aprendizaje y Producción de La Balanza): Rafael Rubina (maestro); Luisa Ramirez, Jade Cárdenas, Marco Rojas, Luis Suazo, Luis Ramos, Aldahir Macavilca, Moisés Morales (aprendices)

  •  Fotografía: Autoría indicada en cada imagen enviada
  • - Archivo Fitekantropus
  • - Archivo CITIO
  • - Archivo CCC

Cita: Delia Bayona. "De Comedor a Local Comunal: Un proyecto que enmarca la memoria del barrio La Balanza-Comas en Lima" 20 mar 2017. Plataforma Arquitectura. Accedido el . <http://www.plataformaarquitectura.cl/cl/867095/de-comedor-a-local-comunal-un-proyecto-que-enmarca-la-memoria-del-barrio-la-balanza-comas-en-lima>
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