"Inercia", Mención en Concurso de Arquitectura Social Fundación Konecta

Cortesía de Fernando Alonso Tuero La Fundación Konecta realizó un concurso de Arquitectura Social con el objetivo de proyectar un contenedor con materiales, elementos y tecnologías económica y medioambientalmente responsables, con un uso flexible y adaptable a cualquier destino, para atender demandas relacionadas con emergencias, ayuda humanitaria o cooperación para el desarrollo. A continuación les mostramos la propuesta de Paula del Valle Agra y Fernando Alonso Tuero, “Inercia”. Cortesía de Fernando Alonso Tuero Nuestra propuesta busca alcanzar lo esencial. Estructura, espacio, forma e imagen son lo mismo. Para ello, se utiliza un único material que dispuesto según una geometría plegada proporciona estabilidad gracias a su inercia. Debido a las múltiples posibilidades de uso y emplazamiento que se puedan presentar, se diseña una construcción modular con un montaje elemental. El único material empleado es la madera. Es el material más sostenible que existe, pues es el único con huella de carbono negativa. El pabellón se posa sobre el terreno pero su geometría plegada permite la ventilación de los tableros, secándolos de posibles humedades. Cortesía de Fernando Alonso Tuero UNIDAD HABITACIONAL MÍNIMA. Está compuesta por 8 módulos, resultando una superficie útil de 20 m². Está pensada para cubrir las necesidades básicas de una unidad familiar en situaciones de emergencia causadas por catástrofes naturales, conflictos bélicos, políticos, etc. Se propone un posible modelo de agrupación comunitaria con una organización socio-espacial concéntrica, generando un espacio central de relación y encuentro social entre cada 10 unidades habitacionales. Cortesía de Fernando Alonso Tuero ESPACIO EXPOSITIVO. Está compuesto por 47 módulos, resultando una superficie útil de 117 m². Está pensado como soporte de exposiciones de fotografía, pintura, video-arte, etc. La geometría del pabellón permite realizar dos exposiciones simultáneas. Los cuadros de soporte se sitúan en las caras visibles de la pared que queda a la derecha en el sentido del recorrido, de forma que a la ida se verán unas obras y a la vuelta otras distintas. #gallery-1 { margin: auto; } #gallery-1 .gallery-item { float: left; margin-top: 10px; text-align: center; width: 33%; } #gallery-1 img { border: 2px solid #cfcfcf; } #gallery-1 .gallery-caption { margin-left: 0; } Cortesía de Fernando Alonso Tuero Cortesía de Fernando Alonso Tuero Cortesía de Fernando Alonso Tuero Cortesía de Fernando Alonso Tuero Cortesía de Fernando Alonso Tuero Cortesía de Fernando Alonso Tuero Cortesía de Fernando Alonso Tuero Cortesía de Fernando Alonso Tuero Cortesía de Fernando Alonso Tuero Cortesía de Fernando Alonso Tuero Cortesía de Fernando Alonso Tuero Cortesía de Fernando Alonso Tuero Cortesía de Fernando Alonso Tuero Cortesía de Fernando Alonso Tuero Cortesía de Fernando Alonso Tuero Cortesía de Fernando Alonso Tuero

‘L’unitè expandible’: Mención en Concurso de Arquitectura Social Fundacion Konecta

Como ya les habíamos comentado, se dieron a conocer los resultados del Concurso de Arquitectura Social de la Fundación Konecta y les mostramos al proyecto ganador. A continuación les presentamos el proyecto ‘L’unitè expandible’ de Eva Alcalde Díaz y Cristina Revilla Madrigal , quienes obtuvieron una mención en el concurso. Se trata de una unidad de 6m2, prefabricado en taller con estructura de madera maciza y acabados con paneles de madera, diseñada para optimizar el espacio disponible máximo y a la vez dotar de la máxima flexibilidad funcional. Considerando que el proceso engloba el aprendizaje de técnicas, el cultivo y la venta de los productos producidos, la propuesta trata de dar respuesta a unas necesidades espaciales, topográficas y climáticas variables en función de la ubicación y las actividades asociadas, con un lenguaje sencillo y recurriendo a técnicas constructivas básicas ejecutables con recursos mínimos.Planteamos seis unidades programáticas básicas, combinables entre sí en función de las necesidades y dimensionadas para que la agrupación de seis de ellas resulten el tamaño de un contenedor estándar de 12 x 3 x 2.6m de altura. El principio de todas las unidades se fundamenta en una estructura de madera con cubierta plana capaz de albergar agua de lluvia como sistema de control climático. De esta manera, la masa térmica situada en el exterior puede evitar exceso de calor en verano y de pérdida de calor en invierno. Asimismo actúa de regulador entre el día y la noche. Los cerramientos, resueltos con panelado de madera tanto al interior como al exterior, contienen entre sí un aislamiento térmico de lana de oveja capaz de dotar a las piezas del confort necesario. Los paneles prefabricados en madera de 16 cm de espesor se unen en seco y son autoportantes. Para contener el aislante, se coloca por la cara interior un tablero OSB de 18 mm, que a su vez en este caso es el acabado interior, y por la cara exterior se añade un tablero permeable al vapor de 22 mm de manera que permite la evacuación hacia el exterior de la humedad (el tablero encolado actúa como barrera de vapor). Es en los acabados donde se muestran las diferencias entre las distintas unidades y los que caracterizan cada una de ellas con su programa específico dadas sus peculiaridades. Por otra parte, el sistema es capaz de combinarse y adaptarse al terreno. Este modelo asociativo de módulos combinados pretende además facilitar y vincular actividades interiores y exteriores en un mismo entorno propiciando en lo posible la inmediatez entre las distintas fases del ciclo cerrado. Consideramos también la sostenibilidad del sistema como principio prioritario evitando el consumo de productos no renovables en la construcción del prototipo, atendiendo a que los materiales usados sean productos constructivos recuperables y por último, proponiendo un conjunto espacial capaz de ser versátil y reutilizable. Por ello la madera se convierte en el material principal ya que tanto su producción, uso, transporte y reciclaje responden a los criterios más exigentes de eficiencia y responsabilidad con el medio. Fuente: accésit #gallery-1 { margin: auto; } #gallery-1 .gallery-item { float: left; margin-top: 10px; text-align: center; width: 33%; } #gallery-1 img { border: 2px solid #cfcfcf; } #gallery-1 .gallery-caption { margin-left: 0; }

"3037kg": Mención Concurso de Arquitectura Social ‘Fundacion Konecta’

La arquitectura debe adaptarse… ajustarse, acomodarse, a las circunstancias, condiciones, incluso poder desempeñar funciones distintas de aquellas para las que fue construida. Los hechos no dejan de existir aunque se los ignore.  La propuesta pretende, básicamente, dar cobijo, alojar provisionalmente distintos usos y comportamientos, incluso imprevistos. Arquitectura “desprogramada”. A continuación más sobre este proyecto del equipo liderado por Juan Marco. Desde una prefabricación ligera, más eficaz y de menor consumo energético en su montaje, transporte e instalación, la pieza presenta su construcción, el sentido en su lenguaje, para adaptarse. Temporalidad. Se propone un sistema abierto de componentes industrializados, coherentes entre si, que pueda aceptar alteraciones en su montaje. Todos los materiales y elementos industrializados, económicos y accesibles, utilizados en este sistema, excepto el poliuretano de los paneles SIP que configuran la envolvente térmica, son reciclables, incluso la mayoría pueden ser reciclados. El objetivo en las decisiones de diseño constructivo, además de asumir un mínimo presupuesto, ha sido minimizar las necesidades de calefacción y refrigeración, de manera pasiva. Arquitectura “desenchufada” de cualquier servicio de abastecimiento y saneamiento. Autosuficiente, apoyándose en accesorios de bajo consumo, recogida de aguas pluviales para su reutilización, ventilación natural, paneles solares o aerogeneradores, sistemas sencillos de control ambiental, etc. Teniendo en cuanta la limitación de altura de un contenedor estándar de transporte marítimo, se decide no prefabricar todo el conjunto, proponiendo unos subsistemas premontados, muy ligeros y fáciles de manipular e instalar. Este esquema modular hibrido aporta más flexibilidad en la configuración final del sistema y una mayor altura libre al recinto. La envolvente térmica que define este recinto tiene la longitud máxima que permite un transporte terrestre no especial. Variaciones / sistemas de agrupación: de una manera muy sencilla (prescindiendo de algunos componentes del sistema) se pueden agrupar varias piezas configurando diversas variaciones de un mismo elemento. Esto nos permitirá dotar a esta arquitectura desprogramada de cualquier uso que se requiera. Alojamiento provisional o de emergencia, individual o colectivo, para afectados o cooperantes, asistencia médica, salas de reuniones para la cooperación, oficinas para la reconstrucción, almacenamiento, talleres, aulas, etc. Fuente: accésit

‘Air & Kraft’: Mención en Concurso Fundación Konecta

Como ya les habíamos comentado, se dieron a conocer los resultados del Concurso de Arquitectura Social de la Fundación Konecta y les mostramos al proyecto ganador. A continuación les presentamos el proyecto “Air & Kraft” de Juan José Pérez Moncho, David Ortega Esquembre, Eva Lucas Segarra, Karina Ponce Juanilla y Víctor Lledó García, quienes obtuvieron una mención en el concurso.

Ganador Concurso Arquitectura Sostenible Konecta / Julio Jiménez Corral

Los arquitectos Julio Jiménez Corral y Julio Plaza Cedenilla, con el proyecto titulado Zootropo, han sido los ganadores del primer premio de Arquitectura Social-FUNDACIÓN KONECTA. El Zootropo es un contenedor autosuficiente formado por 4 módulos internos de 3m de ancho x 3 m longitud cuyo uso será en principio de alojamiento, pero que como se puede ver en desarrollo posterior, es susceptible de decenas de usos y capacidades según se multiplique, macle o mute modificando la posición de las piezas de montaje. Más imágenes a continuación. El diseño de la pieza sigue un sistema constructivo basado en un sistema sencillo de ensamblaje que permite construir, ya sea en el origen o en lugar de destino. La base será la madera por tratarse del material más localizable en cualquier punto del planeta , con ventajas claramente defendibles por sostenibilidad y reciclaje, y para el sistema de montaje, se bucea en la tradición japonesa de la carpintería de junta seca. La idea es que el pensamiento se aplique en el diseño de las piezas que según su corte establecen una serie numerada de maclas SIN clavos. De esta manera, el carpintero acaba su labor ,y el trabajo mecánico de ensamblaje lo puede realizar cualquier persona sin formación puesto que no requiere de más herramientas que las propias manos. Dentro de los cientos de nudos que existen, se selecciona el Sogi-tsugi porque concibe todas las uniones basadas en la disposición y en el desplazamiento, a partir del mismo, se rediseñan y dimensionan todas las piezas. En un proceso posterior a la implantación, variando la disposición de los esqueletos de madera, por  su naturaleza triangular, se pueden formar líneas de estructura en forma de CERCHA capaces de cubrir 12 m de long. x 3 m de ancho con solo 4 puntos de apoyo . Esta característica convierte a la mutación del zootropo en  la base para ejecutar cientos de usos comunitarios , desde el básico – unidad, para puentes o un escenario teatral, hasta la disposición de varios, tanto en superficie como en altura, que permitirían desarrollar aularios, centros de acogida, espacios de reunión etc. #gallery-1 { margin: auto; } #gallery-1 .gallery-item { float: left; margin-top: 10px; text-align: center; width: 33%; } #gallery-1 img { border: 2px solid #cfcfcf; } #gallery-1 .gallery-caption { margin-left: 0; }