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Hacer una casa para uno mismo es una ilusión y un reto inmenso a la vez. El tiempo, ayuda a destilar las mejores esencias, ayuda, en definitiva, a prescindir de lo superficial. El interés por la cultura mediterránea tradicional y la sabiduría popular, la apuesta por una arquitectura abstracta e intemporal y el pensamiento sobre la sostenibilidad de una manera muy profunda son las semillas que estimulan la formalización del proyecto. La casa ocupa la superficie máxima permitida en una sola planta y apuesta por ganar superficie a base de estar permanentemente en contacto con el exterior. Cada habitación dispone de un patio que se aglutina alrededor de un pasillo central que vertebra los otros usos y une todos los espacios. El material elegido (aluminio) y la construcción con paneles de madera contra-laminada (klh), ligeros y de construcción seca, agilizan la ejecución de la obra (6 meses). La textura y el color de la fachada (chapa de aluminio anodizado) establecen una relación abstracta con el paisaje, en permanente cambio. Ver más Ver descripción completa
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