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La oficina Múrua-Valenzuela, de los arquitectos Benjamín Murúa y Rodrigo Valenzuela, son una de las prácticas de arquitectos jóvenes chilenos que ha tenido una de las evoluciones más interesantes, gracias a un trabajo metódico y una constante busqueda disciplinar en concursos, encargos privados y desarrollos inmobiliarios. La oficina comienza en el año 2005, cuando ambos arquitectos deciden abandonar los lugares en los que trabajaban, puesto que no compartían el interés ni la motivación por proyectos y mandantes poco desafiantes. Este hecho los lleva a asumir el riesgo de comenzar una oficina desde cero, sin encargos previos, pero con la certeza de que un trabajo riguroso decantaría en proyectos relevantes. Un aspecto que marca el trabajo de Murúa-Valenzuela y los diferencia de muchos de sus pares, es la diversidad de frentes en los que trabajan de manera paralela, enriqueciendo y complejizando su ejercicio profesional. Por un lado está el desarrollo de encargos privados, en paralelo a la continua participación en concursos públicos de arquitectura. Últimamente han agregado la autogestión de encargos, que decanta en una manera completa de enfrentar la profesión. Ver más Ver descripción completa
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