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El proyecto ha consistido en reconvertir un local de 150m2 en planta baja a vivienda, actuando únicamente en la compartimentación interior y en el pavimento.  Las paredes originales de la casa se han mantenido intactas, y la intervención, de carácter elemental pero contundente, consiste en la articulación del espacio existente mediante un juego de planos verticales. El proyecto persigue que la relación visual con el exterior, la luz y la vegetación sea constante a través de la disposición en diagonal de los elementos del proyecto. Estas diagonales van estrangulando y ensanchando el espacio generando rincones y pasajes. Los planos no llegan a tocar las paredes ni llegan a la altura del techo original, haciendo patente la diferencia entre lo nuevo y lo preexistente. En cuanto a la elección de materiales, se ha optado por un marcado carácter mediterráneo. Las superficies verticales se han revestido de materiales brillantes como la baldosa cerámica esmaltada o el espejo, de modo que se multiplique la luz que entra desde la terraza exterior. Además del reflejo de la luz, se observa el contraste entre la geometría pura de los tabiques y lo salvaje de la vegetación en sus reflejos. Para el pavimento se ha optado también por un material cerámico, en este caso rasilla cerámica mate en el suelo, que aporta calidez  contrastando con los planos verticales. Ver más Ver descripción completa
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