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A mediados del año 2007 nos encontramos con este reto, el de hacer una casa en un lote inclinado, donde quizá algunos creyeron no valdría la pena hacer una vivienda. Para nosotros fue una ventaja dicha topografía pues nos permitió emplazarnos de tal forma que logramos una privacidad considerable sin la necesidad de ser agresivos con los vecinos mediante muros enormes de cerramiento, además de poder enriquecer los espacios con patios que los articulan. De esta manera la vivienda es configurada por dos volúmenes principales separando radicalmente el área social de la privada. Estos volúmenes se proyectan hacia el occidente con el objetivo de proveer a la vivienda de luz natural y calidez del sol además de aprovechar una hermosa vista hacia el rio y las montañas circundantes. La casa se enfocó en el optimo aprovechamiento de las características y patrones del lugar para beneficiarse de la mejor manera posible. De esta forma el proyecto toma ventaja de la topografía inclinada para emplazar sus espacios y controlar a su vez la intimidad y seguridad, deprimiéndose tres metros respecto al nivel de la vía o entrada principal, dejando a la vista de los vecinos una línea de muro en piedra, sutil, sin dejar ver lo que esconde detrás, la casa. Ver más Ver descripción completa
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