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Los túneles son "heridas" infligidas a la geología para facilitar los movimientos humanos. Su historia es antigua y gloriosa y sangrienta, pero las técnicas de hoy en día se han perfeccionado hasta el punto de hacer la excavación similar a una cirugía endoscópica. El nuevo túnel Vedeggio-Cassarate, que conecta el área del estadio de Lugano con la autopista Milán-Zurich, ha provocado una profunda transformación urbanística de la zona que se transformará en el punto de entrada a la ciudad desde el norte. Buscando generar una relación con la carretera existente, la entrada y la salida del túnel hacia Cassarate necesitaba un arreglo temporal para examinar las obras estructurales antes de completar la segunda fase de ejecución, en relación con el paisaje circundante. Una idea simple fue la repetición de una serie de postes de madera de abeto con secciones rectangulares, de diferentes longitudes, que se va tornando compleja con la posibilidad de generar nuevas formas a través del diseño paramétrico. Una "superficie reglada" (la definición geométrica de una superficie curva obtenida con secciones rectilíneas que giran en el espacio) se mueve para reflejar los límites orográficos y la visión cinematográfica de aquellos que pasan rápidamente en sus autos. Una gran "pantalla" sinuosa que alcanzan alturas de 10 metros ondula entre las formas cóncavas y convexas, a veces permeables a la vista, a veces opacas, dependiendo de los puntos de vista, constituyendo una especie de "escultura ambiental" que caracteriza a la entrada de la ciudad. Ver más Ver descripción completa
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