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En la actualidad proyectar un edificio escolar, sea un CEIP o un IES, significa trabajar con una serie de parámetros claramente preestablecidos y normativizados por las administraciones que efectúan el encargo. Estos parámetros van desde la cualificación y cuantificación del programa hasta la elección de los métodos estructurales y constructivos que deben usarse para materializar el edificio. Este constreñimiento proyectual favorece sin duda la rapidez de la proyectación y la construcción del edificio y ha conseguido con el tiempo constituirse en un sistema tipológico que nos adentra  en el concepto de arquitectura genérica que, por motivos económicos, tan apreciable nos parece en estos momentos. En este contexto, la labor del proyectista debe centrarse básicamente en dos aspectos no menos cruciales: mejorar técnicamente, en la medida en que esto sea posible, el tipo, adaptándolo a las sucesivas modificaciones de las normas y a  las innovaciones del mercado y situarlo de forma lógica y adecuada en la parcela que le ha sido asignada. En el CEIP en Tarragona, estos dos aspectos se han intentado depurar al máximo teniendo como premisa incrementar los valores de sostenibilidad y respeto medioambiental. Ver más Ver descripción completa
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