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Muchas de las nuevas urbanizaciones surgidas en los últimos años en la periferia de la Ciudad de Buenos Aires, parten del acto “civilizatorio” de crear tierra edificable. El segundo acto consiste en crear un trazado vial, sobre este nuevo plano, que produzca un orden opuesto a nuestra tradición urbana, un paseo bucólico por una exposición de objetos de pretendida suntuosidad, de exacerbada independencia. Este proyecto surge de invertir la relación objeto - paisaje típica de los barrios privados que entiende a la casa como un refugio escindido del exterior, propio y ajeno, y al exterior como plataforma de observación del objeto. Un prisma, resultado del cruce entre la aplicación de las restricciones impuestas por la normativa y de un cubaje aproximado al programa, es sometido a una secuencia de operaciones que, definiendo la forma, establecen las relaciones contextuales que el paisaje propone. Ver más Ver descripción completa
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