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Imagine un sitio: la tierra húmeda forma un suelo blando, que captura las huellas, antiguas escaleras y curtidos que han sido utilizado en ocasiones anteriores como un camino de tierra, una encantadora y antigua pared de piedra y plantas cuidadosamente atesoradas. Cuando se posa el primer pie sobre esta tierra en la antigua ciudad de Myoren-ji, no sólo nos interesamos por este exuberante lugar, pero a la vez nos fascinamos por su belleza abrumadora. Tal sentimiento no debe ser visto como algo inquietante. Cuando se trata de la arquitectura, estos casos deben ser inspiración para el proyecto y su fascinación. Para decirlo en otras palabras: la construcción de la arquitectura no significa "poner algo en el suelo", sino que es una forma de acercarnos a los motivos y tratos más escrupulosos del suelo. Ver más Ver descripción completa
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