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La idea es utilizar un solo elemento para organizar el espacio del pequeño departamento con una superficie de 36 metros cuadrados, distribuidos en dos plantas. Las cajas construidas con madera de pino, tratadas en autoclave y decoradas en colores vivos, sirven bien para este propósito y dispuestas de una manera aparentemente aleatoria traen al entorno un ambiente joven y sin pretensiones. Las cajas tienen varias funciones: la despensa, cocina, sala y una de ellas, suspendido en el espacio, camufla la estructura existente de la entreplanta y recibe la escalera de metal en su interior oscuro y cilíndrico, creando la transición entre los pisos. El departamento es la residencia temporal de un hombre de negocios recientemente divorciado y la decoración juega con la fugacidad del momento: una época de cambios, la improvisación y la reorganización. Ver más Ver descripción completa
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