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La única unidad de un edificio de apartamentos, construido 40 años atrás, fue renovada como galería y tienda. La tienda vende joyas, objetos de arte, sombreros y fotografías. La fachada del edificio está cubierta de hiedra, otorgándole al edificio la atractiva sensación del paso del tiempo. El transeúnte no se da cuenta a primera vista de la existencia de un espacio comercial. Los clientes que llegan a la tienda son personas que la conocen de antemano, y  sólo tiene un pequeño letrero publicitario colocado en las escaleras. Este estilo específico de comercio es particular de la zona en que se emplaza. El concepto de diseño es muy simple: paredes pintadas blancas, piso entablado con maderas de andamios y mesones de exposición, resumen todos los elementos. El mostrador central  ayuda a la circulación de clientes, y extiende el recorrido y la estadía en el espacio de tamaño reducido (20m2). Se puede llegar a todos los artículos al caminar alrededor de la tiendita. El espacio que pudiera percibirse como estrecho, en la realidad logra una pequeña escala cómoda y crea sensación de intimidad. Ver más Ver descripción completa
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