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Hacia la vialidad y construcciones vecinas: un bloque de concreto con pocas aberturas. Hacia el paisaje lejano y el campo de golf: una serie de cajas que enmarcan la vista hacia el infinito. Cuerpos de acero oxidado, separadas entre sípara permitir que “lo natural” se introduzca dentro de la arquitectura o que esta se disuelva entre vegetación endógena, promoviendo que no exista un límite preciso entre “lo construido” y el paisaje, aun si este también está fabricado por el Hombre. Lo mismo acontece en sección. La azotea de los espacios públicos se manifiesta como una continuación de lo vegetal circundante, permitiendo a los usuarios de la misma la sensación de que se encuentran dentro de un espacio abierto que rebasa los límites de la propiedad. Ver más Ver descripción completa
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