Agrandar imagen | Ver tamaño original
A partir de las instalaciones de una fábrica de sal abandonada en el sector poniente de la ciudad de Santiago, el encargo se plantea como un contrapunto de estética industrial de lo precario con una propuesta nítida y contemporánea que acoge las diferentes demandas de una oficina publicitaria. El programa se basa en un lugar de trabajo para los creativos, donde se contemplan: oficinas, salas de reuniones, estudios fotográficos, áreas de servicio y almacenamiento, cafetería, baños y estacionamientos integrados. La estrategia del proyecto consiste en otorgar una escala humana, ausente en un lugar concebido para procesos productivos. Para este efecto, se dispone un número de unidades flexibles relacionadas entre sí que acogen las diferentes actividades propias del mundo publicitario, desde las actividades normales hasta situaciones inverosímiles como fotografía de animales salvajes o vehículos. Ver más Ver descripción completa
Compartir Compartir