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Intervenir en un entorno privilegiado, implica hacer una obra integrada en el mismo,  que parezca que siempre ha estado ahí. Si, además, existe la topografía como condición previa,  ésta se constituye en otro fructífero aliado para el proyecto. Con estas premisas trabajamos en un área periurbana de Salzburgo (Austria); en los límites de la ciudad pero volcada sobre ella, con un referente visual muy claro: los Alpes. La parcela, triangular, con fuerte pendiente y con dos calles de acceso que la limitan por el norte (montaña) y sur (valle), permite rodear la vivienda y que ésta sea percibida de forma muy distinta dependiendo del punto de vista o situación. El volumen se ancla en su lado oeste, para a continuación, como si de una extrusión se tratase, abrirse en abanico, tanto en planta como en sección. Con este sencillo gesto se consigue dotar de mayor volumen interior a las estancias principales así como orientarlas hacia el sol de poniente, la ciudad y las montañas. De la misma manera, la terraza se abre a partir del eje de giro separándose de la fachada y ganando superficie en su extremo Este. Es el único elemento constructivo que sale de la carcasa que conforma el edificio. Ver más Ver descripción completa
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