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Me invitaron a almorzar en la Quinta da Faísca, Alto Douro Vinhateiro, Favaios. Esta manera de comenzar la arquitectura con un almuerzo es muy interesante, y lleno de sabores, olores y conversaciones. La arquitectura, o el acto de pensar la arquitectura es una actividad solitaria, pero requiere de convivencia, información y el conocimiento específico sobre las funciones y los futuros usuarios de los edificios que se diseñen. Y requiere de tiempo. Esta es la información tangible que es absorbente, transformadora y, por lo tanto, creativa. Esta comisión viene de la secuencia de otra para una bodega que diseñamos y construimos en Louro, Minho. Los clientes son los mismos, el objetivo es producir vino, pero todo lo otro es tan diferente. Son otras las especidicaciones y otros los medios. Pero el objetivo es el mismo: la creación de grandes vinos, néctar para los hombres que buscan convertirse en dioses. Ver más Ver descripción completa
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