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La complejidad geométrica del terreno, las visuales des­de el sitio, el amplio potencial urbano y la esbelta estruc­turación fueron los detonadores del partido arquitectó­nico: un espacio libre delimitado por dos muros de acero que soportan, contienen el espacio y dirigen las visuales. La minuciosa interpretación y aplicación de la normati­vidad, permitió integrar en un predio de 167.00 m2, más de 1,600.00 m2 de oficinas dividido en 9 niveles, cupo para 48 autos, y una terraza común en el último nivel. Con tan solo dos esbeltos muros estructurales de acero, en conjunto con tridi­losas soportan la carga gravitacional y sísmica y liberan la planta baja para el libre flujo peatonal. La planta libre sin columnas aumenta el espacio rentable al máximo. Los muros portantes son paneles dobles de acero que funcionan como aislante térmico al igual que la doble fachada de cristal en la cara sur. Ver más Ver descripción completa
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