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Según el arquitecto y académico Frank Locker, seguimos repitiendo en la arquitectura educacional la gran fórmula del siglo XX: profesores transmitiendo un conocimiento rígido y básico, de carácter unidireccional y masivo a las nuevas generaciones, a pesar que todos los estudiantes posean distintas motivaciones, intereses y habilidades. Así Locker postula que nos estamos limitando a replicar, literalmente, el modelo espacial de las cárceles, sin interés alguno de estimular una formación integral, flexible y versátil. "¿Con qué relacionaría usted una fila de salones a puerta cerrada con un corredor en el que no se puede estar sin permiso y una campana que ordena entrar, salir, terminar o comenzar las clases?", se pregunta Locker. Que a nivel mundial los modelos educacionales estén en constante cuestionamiento y transformación (o 'crisis') no es novedad alguna: lo hemos visto desde la Revolución Francesa y la caída del monopolio eclesiástico de la educación en el Antiguo Régimen hasta el actual debate público en la ultraconservadora Pakistán sobre si es necesario educar a las mujeres tanto como a los hombres (actualmente un 86% sí lo apoya), pasando por la ofensiva militar de los extremistas islamistas Boko Haram ('la educación occidental es pecado') que buscan la erradicación de la actual formación educativa en Nigeria para imponer la ley islámica (sharia) en todo el país. Ver más Ver descripción completa
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