Agrandar imagen | Ver tamaño original
Al comprar una hermosa parcela de tierras boscosas en los municipios del este de Quebec, el cliente soñaba con la construcción de una casa de campo en perfecta simbiosis con su entorno natural. El sitio en pendiente aterriza en una meseta natural, justo por debajo de su punto más alto, convirtiéndose en el lugar perfecto para construir la casa. La casa se configura en base a dos volúmenes apilados; un volumen de madera anclado en la montaña y un volumen en voladizo sobre él. Este volumen con techo a dos aguas da la sensación de que la casa está flotando entre los árboles. Las vistas hacia el Monte Orford y el valle se enmarcan en una larga ventana horizontal. La cocina y el baño están talladas en un volumen negro en el centro de la casa, dividiendo los espacios de vida y el dormitorio principal. Ver más Ver descripción completa
Compartir Compartir