Agrandar imagen | Ver tamaño original
Este proyecto fue diseñado para una pareja fanática del blues. El terreno no podía ser mejor para poder escucharlos a todo volumen. Fue así como construyeron una casa negra en medio del bosque. Una casa negra con un alma blanca. La familia encargó una sala de estar central de una buena altura para llenar de música la casa.  Se incluyó la posibilidad de abrir la fachada de vidrio en verano y sentarse en una terraza de madera; un espacio intersticial entre los ritmos del blues y los cantos de los pájaros. Ver más Ver descripción completa
Compartir Compartir