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Esta es una ciudad blanca que creció de las arenas, de los naranjos y los pueblos orientales. Una ciudad de cielo azul, sol fuerte, donde la luz y la sombra juegan al encontrarse con las paredes blancas y la vegetación. Es una ciudad en la que el clima permite vivir tanto en el interior como en el exterior, la mayor parte del año. La casa es un homenaje a los valores modernos que configuraron los primeros edificios de Tel-Aviv. Se celebra el minimalismo en el exterior y una optimista vivacidad en el interior. Se exploran los valores de las case study houses de los años 50. La casa está diseñada de tal manera que todos los espacios públicos (salón, cocina, zonas de movimiento) pueden ser abiertos y funcionan como áreas cubiertas externas, difuminando la distinción entre el interior y el exterior. Esto genera una experiencia de vida más rica y más libre. Ver más Ver descripción completa
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