Agrandar imagen | Ver tamaño original
La Casa Girasol se encuentra en una privilegiada situación de límite; de frontera entre el agua del mar mediterráneo y la roca dura de la Costa Brava, entre la naturaleza agreste del Cabo de Creus y el casco urbano de El Port de la Selva, un pequeño pueblo pescador de la costa gerundense, en la frontera entre Francia y España. Un punto donde los Pirineos se meten al mar, generando una excepcional riqueza marítima y terrestre. La casa intenta identificar cada una de las particularidades de este magnífico paisaje y con su geometría acota una multiplicidad de visiones diferenciadas y específicas, construyendo espacios contenidos de grandes vistas enmarcadas. Mel y Geoff querían una casa frente al mar, que estuviera expuesta a las vistas, pero no imaginaron que su terreno estaba expuesto a los vientos más fuertes de la península (la Tramuntana, de hasta 180km/h en ese punto), y que en algunas épocas del año prácticamente no le daba el sol. Así que el proyecto nace de esa dicotomía: buscar y exponer las vistas al mar, a la par que buscar y atraer el sol al interior de la vivienda. Ver más Ver descripción completa
Compartir Compartir