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Pollenfeld, una pequeña comunidad en la Alta Baviera, Alemania, necesitaba un nuevo jardín infantil. Luego de un pequeño concurso, Kühnlein Architektur se adjudicó el primer lugar y fue asignado para desarrollar el proyecto. La idea era preservar los árboles frutales en la parte frontal del terreno, por lo que el nuevo edificio se encuentra en la parte posterior. Para generar diferentes espacios para realizar actividades al aire libre, los niños pueden utilizar un atrio de piedra relacionado con un huerto de frutales. Se adecuó la idea de crear un pabellón de madera entre los árboles; su fachada se abre hacia ellos a través de grandes ventanales. El uso de productos ecológicos y sostenibles para los niños es evidente. Las estrictas regulaciones alemanas para el consumo de energía se cumplieron de muy buena manera. A través de pantallas para la protección solar y aberturas pequeñas para la ventilación, la estructura es un excelente ejemplo de una construcción de bajo consumo energético. Ver más Ver descripción completa
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