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Una cabaña familiar en las colinas de Gatineau se levanta en el borde de un acantilado con impresionantes vistas hacia el lago adyacente.  El refugio está incrustado suavemente en la pendiente; los dormitorios se han fijado firmemente en la roca, mientras que los espacios de vida emergen en voladizo a partir de esta base de piedra. Una modesta entrada, visible desde la carretera, conduce por una circulación calculada y tranquila, que se mueve a través del espacio y que finalmente se abre hacia el lago. Tablas de roble blanco envuelven los interiores en sus pisos y muros, potenciando la forma alargada de la casa. En el exterior, el revestimiento se compone de madera de cedro blanco, mientras que la escalera se construye completamente en acero; ambos se dejaron sin terminar para que envejezcan con el paso del tiempo. Ver más Ver descripción completa
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