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Una pequeña casa situada en una empinada ladera con vistas al archipiélago de Estocolmo, es el nuevo refugio en el campo para el arquitecto Andreas Martin-Löf. Situado en ASPVIK sobre Torsbyfjärden, la propiedad ha estado en la familia desde principios de 1950. Las propiedades, originalmente de estilo chin, fue construida en 1917 y en 1960 una sola planta se añadió como una extensión.  Las primeras etapas de diseño giraron en torno a la búsqueda de una solución que encaje en el empinado paisaje, y que incluya todas las funciones necesarias para un retiro, durante todo el año, en el clima escandinavo. El acceso limitado al sitio fue una importante limitación, y la construcción de una empinada carretera de grava, acercándose a la casa desde abajo, fue una necesidad temprana. Además, el díficil acceso significó que cada componente fuese lo suficientemente pequeño para ser llevado en la mano. Los elementos constructivos, incluyendo las ventanas y puertas hechas a mano, el marco de acero y los revestimientos de madera contrachapada fueron preparados en talleres cercanos y ensamblados en el lugar. La única excepción fue el hormigón de los muros de contención y del zócalo que fue bombeado desde una cercana carretera. Vista desde la parte superior de la colina, la nueva casa aparece como una pequeña dependencia insertada entre dos pinos. Sin embargo, la pendiente del sitio permite una casa de dos plantas sin que domine a la naturaleza circundante o las vistas panorámicas.  Ver más Ver descripción completa
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