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En un documento divulgado recientemente [inglés], la Organización Mundial de la Salud (OMS) resaltó la necesidad de reducir las emisiones de contaminantes como el ozono, el metano y el dióxido de carbono, que no sólo acentúan el calentamiento global, sino que también provocan anualmente más de 7 millones de muertes asociadas a la contaminación del aire. En ese sentido, la institución citó a las ciudades brasileñas de Curitiba y Porto Alegre como ejemplos exitosos de una planificación urbana orientada a la reducción de la contaminación aérea. Entre las sugerencias expuestas en el informe, cuatro de éstas son consideradas fundamentales por la OMS: Implementación de exigencias más estrictas para reducir las emisiones generadas por vehículos impulsados por combustibles fósiles. Políticas que prioricen el transporte rápido, a través de inversiones en el transporte público y la construcción de redes seguras para ciclistas y peatones. Generación de energías más limpias para la calefacción doméstica/industrial. Incentivos al consumo de vegetales entre la población de más alto ingreso, con tal de evitar la comida de origen animal. Ver más Ver descripción completa
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