Agrandar imagen | Ver tamaño original
A pesar de su modestia, proyectar una casa para un cliente con nombre y apellidos es, seguramente, el reto más exigente y fascinante al que un arquitecto puede enfrentarse. Uno de los retos de este encargo, cuyo recorrido se prolongó durante 5 años, consistía en proyectar 2 viviendas similares para 2 hermanos sin que su condición pareada condujera a la simpleza de la repetición o la simetría. El segundo objetivo residía en apostar por una arquitectura simultáneamente contemporánea, vinculada a lo vernáculo y que cumpliera la estricta (…y creemos que excesiva) normativa de estos pequeños municipios rurales. Finalmente, el proyecto lo construiría la pequeña empresa local regentada por los hermanos, de modo que algunas soluciones adoptadas resultaron tanto nuevas como estimulantes. Desde el primer momento el proyecto se trató como una sola casa, como un ente único en el que externamente apenas se apreciara dónde termina una y dónde empieza la otra. Ver más Ver descripción completa
Compartir Compartir