Agrandar imagen | Ver tamaño original
Entre los espinos y litres que conforman el paisaje del valle de Catapilco, la presencia de un gran Quillay destaca y guia la orientación de esta obra.  Si describimos en palabras el gesto gráfico que da origen a la casa, podríamos afirmar que es la linea recta hacia este hito natural lo que da forma y sentido al partido general, base para el desarrollo del programa y estructura formal del proyecto. Dobles alturas y vistas dirigidas al paisaje y su entorno, crean el ritmo de la propuesta arquitectónica que a través de patios interiores en distintos lugares mantienen la relación con el exterior. Con un programa de 5 habitaciones esta casa propone un lugar de reunión de generosos espacios. La configuración espacial de la propuesta, reconoce la condiciones predominantes del lugar.  En Invierno con mañanas nubosas carentes de sol. Condición la cual se resuelve con el diseño de dos grandes ventanales, ejes del espacio publico de la casa. Por otra parte las celosías verticales, de estos elementos, en verano actúan como tamiz natural controlando los rayos del sol, obteniendo con esto un espacio luminoso y controlado para esta condición del año. Ver más Ver descripción completa
Compartir Compartir