Agrandar imagen | Ver tamaño original
Desde la creación de Uber en 2009, la compañía ha transformado la forma en que vivimos conectando más de mil millones de pilotos a los conductores en 450 ciudades y contando. En 2015, Uber abrió el Centro de Tecnologías Avanzadas (ATG) en Pittsburgh para investigar y desarrollar soluciones para cartografía, seguridad de vehículos y transporte autónomo. La larga historia de Pittsburgh de la tecnología de producción de vanguardia y la fabricación de las máquinas más esenciales de su época coincidían perfectamente con el deseo de Uber de lanzar y construir su primer vehículo autodirigido. Esta idea de casarse con el pasado y el futuro se convirtió en la inspiración de diseño detrás de ATG. En un espacio de almacén renovado de 7,432 metros cuadrados, los ingenieros estarán imaginando, diseñando y construyendo una ciudad para el futuro. Cada alambre, parte e idea forjados dentro de estas paredes será un artefacto de ese futuro. Uber imaginó este espacio como una catedral a los valores de la industria: trabajo duro, dedicación y creatividad. A la cabeza de la nave central se encuentra la sala de exposición que actúa como una especie de altar al automóvil autónomo. Todo aquí es blanco e impecable, desde el asiento de pino blanqueado del estadio, ligeramente inclinado que mira hacia el muro de cortina del río Allegheny, hasta la chimenea de granito, calentando el espacio en días de invierno cubiertos de nieve. Ver más Ver descripción completa
Compartir Compartir