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En el sitio, que estaba siendo utilizado como un campo de siembra, encontramos las típicas paredes de granito, un pozo de piedra, algunos árboles frutales y arbustos. Esas paredes fueron recuperadas y los árboles, los arbustos y el foso de piedra se mantuvieron en su lugar original, con el fin de preservar la identidad del sitio. La fuerte pendiente de la topografía de unos 5 metros entre la calle y la cima del sitio definió la planificación de la casa en dos plantas, sin embargo se buscó que ambos pisos tuvieran conexión directa con el jardín exterior. En la planta baja, que ocupa la mitad de la implantación, tenemos un porche que permite el estacionamiento del automóviles, pero también puede ser utilizado para otras actividades, como fiestas infantiles. Desde este espacio, tenemos acceso a la lavandería, a un baño, un trastero, el área técnica y al atrio que permite acceder a la planta superior a través de las escaleras. Ver más Ver descripción completa
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