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Descripción por los arquitectos. El terreno que se inclina suavemente hacia el mar es típico de Cap Ferret: un pequeño bosque de fresa, yuca y pinos. El desafío era diseñar un proyecto en el que existiera en armonía con su paisaje circundante y que tuviera un limitado impacto en la vegetación existente. La casa hace eco de cabañas forestales. Sus múltiples aberturas sirven para acentuar su relación con la naturaleza. Esta implantación permitió preservar un máximo de árboles existentes, pues la fachada utiliza principalmente madera que imita el pinar que lo rodea. La construcción se mezcla con la topografía del terreno. Los espacios fueron diseñados para una persona grande, en los que se puede gozar de áreas de reunión beneficiándose de intimidad y calma. Las «cabinas» están conectadas entre sí a través de una serie de terrazas. Existe una gran escalera interna de líneas curvas en contrapunto a las aberturas triangulares y las otras líneas diagonales que enmarcan las vistas de la naturaleza circundante.Septiembre 02, 2017 Ver más Ver descripción completa
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