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Las 13 habilidades no arquitectónicas más importantes que uno aprende en la universidad

Las 13 habilidades no arquitectónicas más importantes que uno aprende en la universidad
Las 13 habilidades no arquitectónicas más importantes que uno aprende en la universidad, © Megan Fowler
© Megan Fowler

La escuela de arquitectura es un viaje largo y todos los sabemos. Si se consigue un grado profesional de 5 años o eliges tomar algunos años de escuela superior (o ambas), es un proceso agotador. Sin embargo, la mayoría estaría de acuerdo, que vale la pena por el conocimiento que se gana a lo largo de esos años (sin mencionar las amistades que se forman). La educación Arquitectónica es más que aprender a diseñar grandes espacios y aunque no te des cuenta al mismo tiempo, la escuela es también un gran maestro sobre lecciones de la vida. Todas esas habilidades a continuación son aquellas que obtendrás indirectamente durante la permanencia en la escuela de arquitectura, y que serán una ventaja fuera de ella. 

1. Comete errores rápidamente

En el espíritu de hacer las cosas rápido, podríamos mencionar esto primero. Es posible que hayas escuchado el consejo de no aferrarse a una mala decisión sólo porque se pasó mucho tiempo haciéndola. En resultado, se van a cometer errores, tanto como en el diseño como en la vida. Sin embargo, lo importante que aprendes en la escuela de arquitectura es probar cosas, realizar errores o ideas improductivas lo más rápido posible, deshacerte de ellas y luego pasar a una solución viable. Es una versión de "killing your darlings" que puede ser utilizada en las ideas de diseño esquemático, así como en otras decisiones difíciles de la vida. Si logras dominar el arte de hacer y darte cuenta de tus errores rápidamente, puedes cubrir todas tus opciones eficientemente y no deberías preocuparte de pasar mucho tiempo en algo que es inútil. 

2. Design Thinking / Solución de Problemas

Hablando de resolver problemas, uno de los hilos generales a través de la educación del diseño es a lo que los instructores se refieren a "design thinking" y lo que se puede pensar como un término de fantasía para la resolución de problemas. La educación y el conocimiento del design thinking puede ser aplicado a cualquier campo donde las personas necesiten resolver un problema. A los arquitectos se les enseña desde el principio a mirar un problema desde todos sus ángulos (a menudo literalmente), recopilar información, estudiar antecedentes, y luego tomar decisiones para determinar una solución y analizar los efectos de los movimientos que realizan. Estos procesos y habilidades pueden ser aplicados a cualquier tipo de problema para hacernos más eficientes y efectivos resolviéndolos. 

3. Aprende, lee, investiga

© Megan Fowler
© Megan Fowler

Otro conjunto de habilidades ampliamente aplicable es simplemente aprender a aprender. Nadie nace con un conocimiento innato de los motivos de diseño en los mosaicos Art Deco, pero si tienes que escribir un artículo sobre ello para una clase de historia arquitectónica probablemente también aprendas un poco sobre el proceso de llevar a cabo la investigación. Cuando el profesor te asignó los capítulos de lectura para ser leídos durante la noche, también aprendiste como absorber realmente lo que leíste de modo de que no hayas perdido el tiempo estando en blanco en el mismo párrafo toda la noche. Tener un conjunto de habilidades que te permita acumular nuevos conocimientos de manera eficiente siempre será beneficioso, por lo que idealmente después serás capaz de aferrarte a algunos de tus antiguos hábitos de estudio, incluso una vez que estés fuera de la escuela. 

4. Administra tu tiempo (ojalá)

Plena revelación: muchos adultos que funcionan plenamente, y arquitectos en particular, son simplemente horribles en la gestión del tiempo. Sin embargo, sí se pueden ganar habilidades sólidas de gestión del tiempo mientras se esta en la escuela, tu futuro profesional le agradecerá a tu pasado estudiante- eternamente. Por supuesto un buen manejo del tiempo es increíblemente útil mientras se está en la escuela para evitar esas largas noches de estudio, pero no hace falta decir que no deja de ser útil después de graduarse. Debido a la presión de tiempo, a menudo intensa, involucrada en la escuela de arquitectura, los estudiantes tienen una buena oportunidad de aprender a priorizar tareas y manejar su tiempo sabiamente. Básicamente, si tienes éxito en manejar tu tiempo mientras eres un estudiante de arquitectura, cualquier presión de tiempo que se interponga en el futuro en tu camino debería ser una brisa en comparación. 

5. No te tomes muy en serio

© Megan Fowler
© Megan Fowler

Si la escuela de arquitectura te aclimata a cualquier cosa, es confortable ser visible. Ya sea que estén dibujando en público, midiendo las alturas de los techos en un salón lleno de gente, o llevando un pedazo de cartón de 1.5 m por 1.5 m por el campus, es seguro que los estudiantes de arquitectura recibirán más de alguna mirada de sus compañeros de otras carreras. La escuela de arquitectura puede forzarte a parecer un poco ridículo a veces y cuanto antes en tu educación llegarás a un buen término con esto, más fácil será para ti hacer lo que tengas que hacer para terminar tu trabajo. Por supuesto, esto se aplica a cualquier trabajo o situación social en donde podrás encontrarte en el futuro. Enfócate en lo que necesites hacer, sin preocuparte en lo ridículo que puedas verte o sentirte mientras lo haces, puede conducirte a una mayor confianza, mejores presentaciones y menos torpeza general y ansiedad. 

6. Acepta las críticas

A menos que seas la resurección de Frank Lloyd Wright, todo estudiante de arquitectura ha tenido que enfrentar una mala crítica. Es de esperar que si has aprendido la habilidad anterior de no tomarte muy en serio, no aceptarás la crítica personalmente, pero siempre es difícil escuchar a un observador externo desgarrar un proyecto en donde has puesto corazón y alma.

Las revisiones difíciles pueden a menudo sentirse como ofensas personales y todos sabemos que hay estudiantes que defienden hasta la muerte su trabajo sin absorber ninguna de las opiniones de sus revisores (la mayoría de las cuales es esperanzadoramente constructiva). Esto es lo que no quieres ser en la escuela de arquitectura y probablemente tampoco en la vida.

Hay una diferencia entre corregir un malentendido del trabajo y tan sólo ser argumentativo. Porque la escuela de arquitectura está llena de oportunidades para las críticas y retroalimentación, con el tiempo serás capaz de espesar tu piel y a la vez entender e integrar críticas constructivas a tu trabajo. 

7. Defiende tu trabajo y opiniones

© Megan Fowler
© Megan Fowler

Teniendo en cuenta lo anterior, lo que no debes hacer es venderte poco a ti mismo en el día de la revisión. Es un delicado balance, pero has puesto mucho trabajo en este proyecto y eres literalmente el principal experto en el tema de tu diseño. Si los que revisan cuestionan tus opciones o motivos, deberías ser capaz de responder las preguntas y explicar tu proyecto claramente. Tener un argumento fuerte y sostener tus opiniones, pero escuchar los comentarios. Esto se puede hacer sin ponerse a la defensiva. Después de pasar tiempo en la escuela de arquitectura, deberías saber como tener un dialogo constructivo y un debate a cerca de tu trabajo así como el de otra persona. 

8. Promociónate a ti mismo y a tu trabajo

Si tienes una comprensión clara de tu trabajo y opiniones, estarás capacitado para promocionarte a ti y a tus habilidades a los posibles empleadores y/o clientes con un argumento consistente. Durante el proceso de hacer el portafolio, arquitectos y diseñadores pasan mucho tiempo en su trabajo por lo tanto aprenden la mejor manera de describirlo ante los otros. De hecho, al momento que vas a una entrevista de trabajo, básicamente practicaste el mismo argumento más de una vez durante las revisiones de estudio. Estar orgulloso, hablar con inteligencia y confianza sobre tu trabajo puede llevarte lejos en la vida y en tu profesión. 

9. Habla en público

© Megan Fowler
© Megan Fowler

Se ha aludido en más de una vez ya en la lista, pero se dice que la práctica hace la perfección y en la escuela de arquitectura obtienes MUCHA práctica presentando tu trabajo. Ya sea que estés presentando tus ideas a los miembros escépticos del grupo, tratando de convencer al profesor de que sabes de lo que estás hablando, o defendiendo tu diseño en la revisión final, la escuela de arquitectura esta llena de presentaciones de todo tipo y tamaño. Una vez que te encuentras cómodo hablando o presentando frente a grupos de personas de diferentes tamaños, adquiriste algo que puedes llevar contigo a tu vida post-escuela y cuanto más te veas obligado a hacerlo, se volverá cada vez más fácil. 

10. Trabaja en equipo

Ya en este punto, todos hemos sido desilusionados por el arquitecto-solitario-estereotipo de genio y la realidad es que si trabajas en una firma de arquitectura, vas a trabajar con un equipo. Afortunadamente, la escuela de arquitectura te permite practicar esto con abundantes proyectos en grupo. Aunque puede ser un proceso lleno de frustración, estarás aprendiendo valiosas lecciones sobre cómo trabajar (o tratar) con otras personas, o posiblemente como no hacerlo. Puede sonar como un cliché, pero buenas habilidades en el trabajo en equipo son verdaderamente valiosas para los empleadores. En un sentido pragmático, es probable que no estén interesados en contratarte por tu genio único y tu gusto impecable, pero porque necesitan a alguien que pueda trabajar con el resto de la oficina para llevar a cabo las cosas. Si no puedes hacer eso, tus ideas de diseño no valen mucho para ellos, mientras que si puedes trabajar bien (y eventualmente liderar) un equipo, todas tus otras habilidades son sólo un bono fabuloso. 

11. Trabaja con personas de otras disciplinas 

Hablando de equipos, conseguir un edificio que se construya realmente requiere mucho más que apenas un diseñador, y de hecho mucho más que un equipo de diseño. Esperemos que en tu educación en arquitectura tengas la oportunidad de expandirte y poder tomar un estudio interdisciplinario o alguna clase en otro campo, porque si lo haces vas a estar preparándote para la vida fuera de la burbuja de la arquitectura. En la práctica de la arquitectura, comunicarse y cooperar con los contratistas, subcontratistas, ingenieros y clientes (por nombrar algunos) es vital para completar un proyecto y también para construir relaciones. Si todos los ingenieros estructurales de la ciudad se niegan a trabajar contigo, eso será un problema. Más allá de la práctica de la arquitectura, aprender a pensar fuera de tu caja de experiencia y estar realmente dispuesto a escuchar y aprender de los demás, hará que tu vida entera sea más fácil. 

12. Sigue instrucciones

Suena terriblemente aburrido, pero diseñar edificios (y vida) a menudo viene con reglas. Muchos arquitectos han sido desalentados por requisitos básicos o por los programas que los clientes exigen, pero lo principal es que el diseño funcione y cumpla con las necesidades (y con los requisitos de seguridad) del cliente.

Mientras que en la escuela de arquitectura uno está libre de muchas de las limitaciones del mundo real, los estudiantes, aprenden a trabajar dentro de un conjunto de parámetros dados. Esto se aplica directamente como una habilidad general, porque en una variedad de escenarios de la vida, vas a tener que trabajar o funcionar bajo las reglas de alguien más. Cuanto antes llegues a aceptar esto, cuanto antes podrás pasar a la última habilidad de la lista...

13. Rompe las reglas cuando sea necesario

Una vez que tengas una comprensión completa del propósito de las reglas, puedes comenzar a doblar y posiblemente incluso romperlas mientras sigas cumpliendo con las necesidades de solucionar el problema. Clientes y jefes no siempre estarán de acuerdo, al igual que los profesores, pero el hecho innegable es que si solo ves reglas como una estricta barrera en lugar de tratar de entender su mayor propósito, te sofocarás como diseñador. No todos los riesgos pagan el diseño o la vida, pero si entiendes el alcance completo y las implicaciones del riesgo antes de dar el salto, tienes una mejor oportunidad de sobrevivir a la caída y puede que descubras tu camino a la verdadera innovación. 

Sobre este autor/a
Megan Fowler
Autor
Cita: Fowler, Megan. "Las 13 habilidades no arquitectónicas más importantes que uno aprende en la universidad" [The 13 Most Important Non-Architecture Skills You Learn in Architecture School] 07 oct 2017. Plataforma Arquitectura. (Trad. Caballero, Pilar) Accedido el . <https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/880440/las-13-habilidades-mas-importantes-de-la-no-arquitectura-que-uno-aprende-en-la-escuela-de-arquitectura> ISSN 0719-8914