Agrandar imagen | Ver tamaño original
La prisión de Storstrøm será el escenario de la prisión cerrada más humanitaria y resocializadora del mundo, con una arquitectura que respalda el bienestar mental y físico de los internos y también garantiza un lugar de trabajo seguro y agradable para los empleados. Uno de los principales desafíos arquitectónicos del proyecto es que la prisión de alta seguridad, con capacidad para alrededor de 250 reclusos, esté menos institucionalizada. El enfoque arquitectónico general es crear un edificio en la misma escala y con la misma estructura, incluyendo calles y plazas. Esto garantizará una experiencia familiar y variada del entorno penitenciario y mantendrá la atmósfera institucional de la prisión al mínimo. La estructura tipo pueblo también se asemeja a las aldeas circundantes, y es, por lo tanto, un elemento natural del paisaje. Ver más Ver descripción completa
Compartir Compartir