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En un claro del bosque de pinos de la ladera sur del Monte Abantos de San Lorenzo de El Escorial se sitúa la vivienda, que abraza la encina existente. El lugar es una atalaya privilegiada con unas vistas únicas hacia el sur, dominando visualmente toda la llanura que se extiende desde la Sierra del Guadarrama hasta la ciudad de Madrid, que se enmarca en el horizonte señalada por las altas torres de nueva construcción. Por todo ello la casa se concibe como un gran mirador, abierto y cristalino.Se ordena en dos niveles: el superior con las áreas más públicas, siendo muy permeable, como un pabellón flotante sobre el paisaje, y el inferior, con los dormitorios, insertado en la roca del lugar y abierto a través de unos porches y ventanas hacia el sur. El sistema que relaciona y une los dos niveles de la casa es una losa de hormigón que se pliega y conforma la envolvente general. Como si de un suelo se tratase, los planos de cubierta se ajardinan, son vegetales, de tal forma que desde la parte superior de la ladera la casa se percibe como suelo natural, mientras que desde su interior es abierta y luminosa. Ver más Ver descripción completa
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