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El cliente, un pianista soltero con un presupuesto limitado, requiere una vivienda unipersonal con una lista de necesidades básicas que además incluye un área para un piano de cola en la sala, un vestidor con un piano de estudio y un estudio para manualidades. Sus expectativas espaciales son conexión con el exterior, amplitud y privacidad. El lote de 255 m2 sensiblemente plano, se encuentra en un fraccionamiento emplazado en un cerro con vistas favorables al amanecer y a los cerros colindantes. Frente al terreno se encuentran una serie de casas abandonadas visibles desde el nivel de calle. Las condiciones del terreno y las necesidades del cliente obligan a mantener cierto grado de cerramiento formal hacia el exterior, buscando la mayor privacidad posible, abriéndose hacia el interior del terreno en planta baja y aprovechando el espacio al máximo. Ver más Ver descripción completa
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