¿Cómo podemos arreglar la crítica en la arquitectura? Primero, pedir evidencia

¿Cómo podemos arreglar la crítica en la arquitectura? Primero, pedir evidencia

Este artículo fue publicado originalmente por Common Edge como "Para reparar la arquitectura, reparar la crítica del diseño".

En arquitectura, el acto de criticar formalmente el diseño se encuentra omnipresente. La crítica es casi un rito de iniciación. Y si bien el formato de esta práctica es universal, su objetivo y propósito final no están establecidos, más allá de su amplia y a menudo vaga exigencia para mejorar un diseño determinado. Esto es un problema, porque deja una base que puede tomar la forma de cualquier discusión que surja entre un diseñador y un crítico. Si la evidencia empírica fuera introducida como la base de una crítica para las decisiones de diseño, los efectos acumulativos de este cambio podrían mejorar la credibilidad de toda la disciplina.

Ya sea en un grupo de trabajo, una clase de estudio o una reunión con un cliente, algunos elementos fundamentales del diseño arquitectónico ocurren cuando una propuesta es evaluada por alguien que no la creó. Como cuando se revisa un proyecto con algún compañero, es una forma muy útil, pero carece de las afirmaciones fundamentadas de los diseñadores o críticos. A pesar de ser generalizado, el rigor de la crítica de diseño se basa en un mosaico desconectado de la experiencia personal, las creencias y la especulación de los participantes.

Esta falta de una base empírica es perjudicial. Tanto la expectativa de evidencia como la aptitud para aplicarla son de rigor en disciplinas como medicina, educación y derecho, campos con un impacto igualmente fundamental en el público como el de un arquitecto al crear un refugio. Los profesionales en estos campos frecuentemente tienen la tarea de extraer y contribuir con, un formalmente, cuerpo común de conocimiento al tomar decisiones.

"Los arquitectos que se especializan en salud, espacios de trabajo e instalaciones educativas no son ajenos al término "diseño basado en evidencia" y regularmente enfrentan clientes que sus requerimientos los obtienen de una comprensión metódica y bien informada de cómo los pacientes, empleados o estudiantes usan sus espacios". Imagen © Andrea Vasquez
"Los arquitectos que se especializan en salud, espacios de trabajo e instalaciones educativas no son ajenos al término "diseño basado en evidencia" y regularmente enfrentan clientes que sus requerimientos los obtienen de una comprensión metódica y bien informada de cómo los pacientes, empleados o estudiantes usan sus espacios". Imagen © Andrea Vasquez

Se ha señalado repetidamente que tanto la práctica de la arquitectura como la educación carecen de un sistema consistente y extenso de investigación, análisis e información en su trabajo, así como de la cultura para incluso valorar tal cosa. Ciertas partes de la profesión, sin embargo, han estado haciendo esto de forma independiente durante algún tiempo. Los arquitectos que se especializan en salud, espacios de trabajo e instalaciones educativas no son ajenos al término "diseño basado en evidencia" y regularmente enfrentan clientes que sus requerimientos los obtienen de una comprensión metódica y bien informada de cómo los pacientes, empleados o estudiantes usan sus espacios.

Se espera con frecuencia que los arquitectos que practican estas áreas validen la base de muchas de sus decisiones de diseño de la manera más completa posible, y así hayan desarrollado sus propios métodos sistemáticos para llegar a conclusiones basadas en evidencia e informar sus hallazgos a un banco de conocimiento compartido para otros diseñadores, para así poder dibujar en el futuro. Lo notable de esto es que la profesión solo adquirió este sistema cuando otras disciplinas lo exigieron para el diseño de sus espacios. A pesar de existir durante décadas, la práctica del diseño basado en la evidencia nunca ha tenido éxito en toda la profesión.

Esta postura reactiva puede ser una fuerza importante en el trabajo al dividir la profesión en subdisciplinas especializadas, algo que también se ha producido en las últimas décadas, cediendo muchas de las responsabilidades tradicionales del arquitecto a los consultores. A la luz de esto, parece que una adopción proactiva de un sistema de práctica basado en la evidencia podría ayudar sustancialmente a que el diseño arquitectónico conserve el valor independiente. Lo que hace que un sistema de este tipo sea difícil de implementar es que requiere algo más que el conocimiento de diseño de espacios; también requiere un profundo conocimiento y capacitación para llevar a cabo investigaciones y reportes estructurados y efectivos.

"La práctica basada en la evidencia requiere el aprendizaje de habilidades para encontrar, entender, interpretar, evaluar y usar evidencia". Imagen © Andrea Vasquez
"La práctica basada en la evidencia requiere el aprendizaje de habilidades para encontrar, entender, interpretar, evaluar y usar evidencia". Imagen © Andrea Vasquez

Afortunadamente, esto se puede enseñar. Los métodos básicos de investigación ya son una parte estándar de la capacitación para muchas otras disciplinas, por lo que hay muchos ejemplos existentes para la arquitectura a seguir. Como señaló el arquitecto Barrie Evans al considerar un uso comparable de la investigación en el campo de la medicina, "... la práctica basada en la evidencia requiere el aprendizaje de habilidades para encontrar, entender, interpretar, evaluar y usar evidencia. Estas habilidades pueden parecer básicas pero necesitan enseñanza, como lo son en medicina."

La educación de la arquitectura tiene problemas para introducir material nuevo, debido a limitaciones de tiempo. Los horarios de las clases de estudio ya son extensos y gran parte de ese tiempo se dedica a hacer una crítica del diseño en forma individual, mientras que los estudiantes restantes observan o esperan pacientemente en sus escritorios. Ver a alguien más ser criticado es una forma digna de educación, pero hay que tener en cuenta que la mayoría del tiempo de la clase se va en esta actividad siendo que el estudiante tiene una pequeña cantidad de tiempo dedicada a su propia crítica, es fácil ver un punto de rendimientos decrecientes en este formato. No es difícil imaginar que los nuevos calendarios de clases incluyan una cantidad significativa y consistente de formación en métodos de investigación. 

Donde este nuevo conocimiento puede ser mejor refinado es dentro de la crítica misma, la cual, incluso si el tiempo actualmente dedicado a esta se redujera a la mitad, seguiría siendo un componente principal de la educación arquitectónica. Con una sólida base de instrucción en métodos de investigación, el propósito de la crítica de diseño puede modificarse específicamente para evaluar el uso de la evidencia empírica en las decisiones de diseño, en lugar de especular sobre las afirmaciones abiertas. Por supuesto, no todas las elecciones de diseño pueden ser fundamentadas, pero si la base de la crítica prioriza las decisiones basadas en la evidencia sobre las conjeturales, podría convertirse en un puente entre el pensamiento crítico necesario para la investigación bien estructurada y el pensamiento creativo necesario para convertir esa investigación en una solución de diseño.

Aunque si comienza allí, la necesidad de esta forma de crítica de diseño se extiende más allá de la educación. Los graduados llevarían con ellos la práctica de comprobar las afirmaciones para tomar decisiones de diseño. Ahí es donde la efectividad de la reforma de este acto comienza a afianzarse, ya que la crítica de diseño es igualmente fundamental para la práctica profesional como para la educación, incluso si solo ocurre en ráfagas de cinco minutos entre dos arquitectos o en reuniones ocasionales con clientes. Si el objetivo de este acto se modificó para centrarse en las afirmaciones fundamentadas empleadas en la toma de decisiones de diseño, mientras que el resto permanece aparentemente intacto, una cultura de diseño basada en la evidencia podría extenderse rápidamente a lo largo de la profesión.

Es precisamente porque la crítica de diseño es fundamental para la práctica de la arquitectura que este cambio podría reformar toda la profesión al convertir el diseño basado en evidencia en una norma. Si este fuera el caso, el diseño arquitectónico se volvería necesariamente mucho más sólido y relevante para las personas a las que sirve, colocando a la profesión en una posición más valiosa y confiable de lo que es hoy.

Ross Brady ha construido una carrera multifacética que abarca la práctica arquitectónica, el marketing y el periodismo. Su trabajo abarca desde renovaciones residenciales hasta propuestas de diseño urbano, y más reciente aún, el marketing y las comunicaciones. Él mantiene una licencia de arquitectura en Nueva York.

Las imágenes de este artículo fueron amablemente proporcionadas por Andrea Vásquez.

Sobre este autor/a
Cita: Brady, Ross. "¿Cómo podemos arreglar la crítica en la arquitectura? Primero, pedir evidencia" [How Can We Fix the Architecture Crit? First, Ask for Evidence] 24 jun 2018. Plataforma Arquitectura. (Trad. Dejtiar, Fabian) Accedido el . <https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/896874/como-podemos-arreglar-la-critica-en-la-arquitectura-primero-pedir-evidencia> ISSN 0719-8914

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