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El barrio se caracteriza por la presencia de construcciones que consolidan la morfología en los límites frontales de los predios, por lo que el uso del retiro frontal como afectación es prácticamente nulo en el entorno inmediato. A su vez, las bases del concurso contemplaban dos posibilidades que se desprenden de la normativa: la primera era utilizar el área de retiro como afectación y la segunda edificar en dicha área con acordamiento (no sobrepasar las alturas de las construcciones linderas). En base a estas variantes de edificabilidad la primera decisión de proyecto reside en conservar la trama predominante y se opta por la segunda posibilidad. La implantación responde en primera instancia a dichos lineamientos. A su vez el programa de la vivienda se divide en dos volúmenes cuyas actividades se distinguen como social e íntima respectivamente. Dichos volúmenes se apilan uno encima del otro para liberar suelo y generar expansiones al exterior que contrarresten las limitadas proyecciones hacia la vereda. El área social es la que toma contacto con el suelo y se separa del borde del predio para evitar las limitaciones que puede imponer la ochava en la organización del espacio interior. Entonces aparece la cáscara de acero corten que genera el límite con la vereda y recorre todo el perímetro. Esta disposición de la planta baja permite concentrar las áreas de servicio debajo del otro volumen lograndose concebir el resto del predio como un único espacio exterior que es atravesado por el área de living-comedor. La orientación del volumen que contiene el área íntima se considera como prioritaria y los dormitorios se proyectan al noreste para obtener un buen asoleamiento. La áreas exteriores techadas debajo de dicho volumen son aprovechadas para el armado del acceso principal, la cochera y el acceso secundario. Ver más Ver descripción completa
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