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La idea fue generar una gran sombra afectando la menor cantidad de suelo, como lo haría  un árbol,  extendiéndose con exuberante follaje por sobre su tallo principal. Para lograrlo suben impelidas las cargas,  donde con gran robustez extiende sus ramas al norte, este y oeste (pero no al sur), triplicando así su superficie en relación a la planta baja,  para luego descargarlas en tres apoyos, cada uno trasladando a razón de ciento veinte toneladas al suelo. El interior y cielorraso blanco vienen a tapar la musculatura que  hace todo esto posible. El hormigón armado no es una decisión ulterior  de materialización, es  la simiente misma del proyecto, mas no podría haberse pensado en ningún otro material. El otro elemento preponderante es el vidrio,  desdibujando los límites,  permitiendo el paisaje avance sobre el interior, casi  prepotentemente. El programa: Una vivienda exenta unifamiliar de dos plantas, con al área social en planta baja y el sector de descanso más un estar íntimo en planta alta. Ver más Ver descripción completa
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