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Muelle mecanizado de Caldera, vida y muerte de un gigante de acero en el desierto chileno

Muelle mecanizado de Caldera, vida y muerte de un gigante de acero en el desierto chileno
© Valentina Soto + Sandro Maino + Claudia Torres
© Valentina Soto + Sandro Maino + Claudia Torres

El equipo liderado por la arquitecta y académica de la Universidad de Chile Claudia Torres ha registrado una serie de ruinas industriales en zonas rurales a lo largo de todo Chile para el proyecto “Del ruido al silencio, valoración de ruinas industriales en zonas rurales”, investigación con financiamiento Fondart 2017.

En esta ocasión, el equipo del proyecto —Claudia Torres, Sandro Maino, Ricardo Labra, Valentina Soto y Laura Gallardo— nos cuentan la historia del muelle mecanizado de Caldera, símbolo de la explosión minera del hierro en Chile.

En la década de 1950 la pequeña y mediana minería del cobre pasó por un período de depresión, surgiendo la minería del hierro con un crecimiento exponencial en las regiones de Atacama y Coquimbo. Parte de los mineros del cobre y también del salitre, desocupados por la crisis, fueron absorbidas por la floreciente minería del hierro.

Chile cuenta con yacimientos de hierro de alta ley: todas las minas que se comenzaron a explotar en la provincia de Atacama y Coquimbo a principios del siglo XX se encontraban a menos de 100 kilómetros del puerto de embarque más cercano. La explotación del hierro en gran magnitud se había iniciado en 1906 en la región de Coquimbo con el yacimiento El Tofo, sin embargo, a partir del período de auge de la minería del hierro —entre 1952 y 1975— se construyeron en Chile seis muelles mecanizados, según Hernán Danús en Crónicas mineras de medio siglo (1950-2000).

Antes del auge de la minería del hierro —salvo el puerto de Guayacán que estaba destinado a la producción de la mina Romeral de Bethlehem Chile Iron Mines— ninguno de los puertos de las regiones de Atacama y Coquimbo tenía mecanizado. Si bien el origen del puerto de Caldera está relacionado con la minería de la plata, su relación con el ferrocarril y el puerto, permitió el desarrollo del asentamiento. Las limitaciones del transporte del mineral con carretas impulsaron diversas propuestas de proyectos para conectar las minas con el puerto mediante una línea ferroviaria.

© Valentina Soto + Sandro Maino + Claudia Torres
© Valentina Soto + Sandro Maino + Claudia Torres

Juan Mouat presentó un primer proyecto en 1845 y unos años después William Wheelwright obtuvo la autorización para la construcción y derechos de explotación en 1848. Al año siguiente se funda la Compañía del Ferrocarril de Copiapó con doce accionistas, entre los cuales destacan William Wheelwright, Candelaria Goyenechea de Gallo, Agustín Edwards, Gregorio Ossa y Matías Cousiño. Un año después se construye la estación de Caldera, ordenándose el 21 de septiembre establecer una población en Caldera. A fines de 1851 se completaron los 81 kilómetros de línea ferroviaria que conectaban al puerto de Caldera con las minas de Plata.

Al iniciarse los embarques de la fundición de cobre de Paipote y la explotación de la mina de hierro de Cerro Imán, Adrianitas y Santa Fe, se hizo necesaria la construcción de los muelles de embarque de minerales en Caldera y Calderilla. La razón de la construcción de un muelle para cargar con hierro los barcos es estrictamente económica. Los costos de embarque por lanchones eran de 2,00 USD por tonelada, por muelle de atraque entre 1,00 y 1,20 USD la tonelada y entre 0,30 y 0,50 USD la tonelada en un muelle mecanizado (Rodríguez, 1961).

© Valentina Soto + Sandro Maino + Claudia Torres
© Valentina Soto + Sandro Maino + Claudia Torres

El mecanizado se comenzó a construir en 1950 al sur de la ciudad de Caldera y a unos 400 metros de la punta Caleta. Los propietarios del mecanizado de Caldera eran la Compañía Minera Santa Fe, la Sociedad Minera Cerro Imán y la Sociedad Minera San Javier. El muelle fue proyectado por el ingeniero civil Renaud Didier (Villalobos, 2007).

El muelle tiene un largo de 244 metros y 10 metros de ancho en la cabeza, completando una altura de 26 metros en el frente de atraque de las naves. La estructura fue construida por Ferrocret S.A., una de las tres empresas subcontratistas que construyeron el edificio de la UNCTAD.

© Valentina Soto + Sandro Maino + Claudia Torres
© Valentina Soto + Sandro Maino + Claudia Torres

El 18 de agosto de 1958 se realizó el primer embarque de hierro a través del puerto mecanizado de Caldera. El puerto mecanizado tenía como capacidad límite buques de hasta 60.000 toneladas, 270 metros de eslora y un calado máximo de 12 metros (Rivera Marfán, 2014).

​El acceso al puerto de embarque del mineral que llegaba desde la mina Las Adrianitas y Cerro Imán, se realizaba a través de una extensión del ferrocarril de Copiapó (ferrocarril Longitudinal Norte) desde la estación Caldera hasta la descarga del mineral junto a la zona de acopio del muelle mecanizado.

En el muelle mecanizado, el sistema de transporte del mineral a los barcos estaba compuesto de la siguiente forma: zona de acopio, tolvas, doble correa transportadora y muelle de acero con torre fija en el mar. La recepción del mineral desde el tren, se realizaba en dos tolvas bajo nivel de suelo, desplazándose desde ahí el concentrado mediante una primera correa transportadora y tripper que ascendían sobre los murallones existentes. Entre los grandes murallones piramidales se encuentran las demás tolvas abiertas que tenían capacidad para el acopio y transporte de 90.000 toneladas. La segunda correa transportadora corría por un túnel debajo de estas tolvas las cuales poseían un sistema de buzones que permitían controlar la descarga del concentrado por el el muelle hasta los barcos.

© Valentina Soto + Sandro Maino + Claudia Torres
© Valentina Soto + Sandro Maino + Claudia Torres

El muelle mecanizado de 244 metros de largo y 10 metros de ancho en la cabeza, tenía una altura de 26 metros en el frente de atraque. La capacidad de carga límite era de buques de hasta 60.000 toneladas y 270 metros de eslora. La capacidad de embarque era de 1.500 toneladas por hora (Rodríguez, 1961).

La topografía del lugar donde se emplaza el acopio del mineral en “el mecanizado” de Caldera lo diferencia del resto de los construidos en Chile, ya que una especie de meseta que se corta a pique muy cerca del borde costero, permitió excavar una gran zanja para lograr la zona de acopio. Las actividades del muelle mecanizado llegaron a su fin en 1981, cuando se lleva a cabo el cierre de la mina Cerro Imán.

© Valentina Soto + Sandro Maino + Claudia Torres
© Valentina Soto + Sandro Maino + Claudia Torres

Referencias bibliográficas

  • DANÚS, H. 2007. Crónicas mineras de medio siglo (1950-2000), Santiago de Chile, RIL Editores : Corporación Minería y Cultura.
  • RIVERA MARFÁN, J. 2014. Historia de los puertos y caletas del Norte de Chile: (desde Arica hasta Papudo), Valparaíso, Dirección General del Territorio Marítimo y de Marina Mercante.
  • RODRÍGUEZ, M. 1961. La minería del hierro en Chile, Santiago, Ministerio de Minería, Servicio de Minas del Estado Chile.
  • VILLALOBOS VELOSO, J. 2007. Perfil histórico de Caldera, Caldera, Municipalidad de Caldera.

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Sobre este autor/a
Cita: Equipo Editorial. "Muelle mecanizado de Caldera, vida y muerte de un gigante de acero en el desierto chileno" 28 ago 2018. Plataforma Arquitectura. Accedido el . <https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/900633/muelle-mecanizado-de-caldera-vida-y-muerte-de-un-gigante-de-acero-en-el-desierto-chileno> ISSN 0719-8914

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