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La experiencia femenina y sus aportaciones en distintos campos del conocimiento han gozado cada vez de mayor aceptación, siendo mayormente elogiados. La voz de arquitectas, académicas, diseñadoras, urbanistas y activistas ha cobrado fuerza en vista de la pertinente acogida de temas como la inclusión y la perspectiva de género, ante retos que desafía a las grandes urbes del mundo y sus habitantes. Cada 8 de marzo, –día en que las mujeres toman las calles como acto de resistencia y del ejercicio de la ciudadanía– caben unas breves reflexiones que ponen de manifiesto el vínculo existente entre ciudad, acontecimientos políticos y sociales, así como en las disciplinas afines a la arquitectura y el urbanismo. Si el feminismo es compatible con la arquitectura, o no, ha sido una de las discusiones que encierran complejidades conceptuales, tanto para la teoría como para la praxis arquitectónica. Desde que el tema comenzó a teorizarse por las feministas de la segunda ola a lo largo de la segunda mitad del siglo XX , no fue sino gracias a la labor principalmente de las mujeres inmersas en las ciencias sociales, que se empezó a visibilizar el sesgo androcéntrico que por siglos concibió al mundo siempre en clave masculina, cuestión que ha repercutido en la configuración espacial, puesto que el espacio reproduce también ideología.  Ver más Ver descripción completa
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