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Históricamente inspiradas por las tiendas de campaña –uno de los primeros refugios concebidos por el hombre–, las estructuras tensadas ofrecen una serie de beneficios si se comparan con otros modelos estructurales. Tensoestructura es el término usualmente empleado para denominar a las estructuras que mezclan membranas y cables de acero para construir grandes cubiertas, cuyas principales características son la resistencia a la tracción, la prefabricación, y la maleabilidad formal. Este tipo de estructura requiere de muy poco material, gracias al uso de lonas delgadas que, al estirarse, crean superficies capaces de superar las fuerzas impuestas sobre ellas. Predominantemente utilizadas para cubrir centros deportivos, estadios y construcciones industriales y agroindustriales, las tensoestructuras se inspiran en sistemas antiguos, utilizados durante el Imperio Romano. Sin embargo, desde la época romana hasta mediados del siglo XX, debido a la baja demanda y a la falta de fabricantes de cables, lonas y conexiones capaces de resistir las fuerzas generadas, existieron pocos avances tecnológicos. Fue solo después de la Revolución Industrial, y el desencadenamiento de la era del Fordismo, que los nuevos desarrollos pudieron satisfacer las necesidades intrínsecas de este sistema de construcción. El bajo costo de la producción en masa y la demanda de sistemas capaces de adaptarse a los terrenos más variados a través de grandes vanos –como las carpas de circo, por ejemplo–, fomentaron el desarrollo de la técnica. Ver más Ver descripción completa
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