Agrandar imagen | Ver tamaño original
El concepto de este tipo de proyecto se basa en la sostenibilidad y el reaprovechamiento de materiales. Además, el tiempo para la elaboración y ejecución de este modelo de construcción es infinitamente menor, más limpio, rápido, seco y con un 100% de reaprovechamiento. A pesar de las diversas ventajas, hay todavía una cierta desconfianza instaurada, motivada especialmente por la popularización de acabados industriales y simples para este tipo de edificación, creando ambientes fríos e impersonales. Y es con la misión de probar lo contrario que Marília Pellegrini trae este proyecto. La casa de 60m2 fue hecha a partir de dos contenedores de 40 pies cada uno, y cuenta con living, cocina y lavandería integrados, además de una suite con un baño confortable. Los ambientes fueron tomados por tonos de blanco que tienen papel protagonista en la función de ampliar el espacio y componer el clima minimalista con acabado impecable para que el contenedor en sí y toda su estructura industrial y corrugada quedara imperceptible a los ojos. La atmósfera japonesa de racionalización de los espacios y el diseño inteligente se hace presente por el concepto evocado por Kenia Hara (director de creación de la MUJI), en su "design of emptiness" que sirvió de gran inspiración para la arquitecta. Dentro de esta lógica, piezas del aclamado diseñador Oki Sato del Studio Nendo se hacen presentes. Ver más Ver descripción completa
Compartir Compartir