Agrandar imagen | Ver tamaño original
Hoy en día la reutilización es un gran problema en Holanda. Muchos edificios se encuentran vacíos, en espera de renovación o reasignación, incluidos muchos locales que esperan por gente que logre detectar su potencial. En esto encontramos la planta de acero en Piekstraat de Rotterdam; no es un lugar obvio para una oficina, pero disfruta de una posición única con vistas al río Maas. Lo que hizo que el edificio fuera atractivo para IMd fue el vasto espacio, dominado por una imponente estructura de acero. La renovación de la estructura existente del edificio pronto demostró ser una opción poco realista, tanto en el sentido técnico como financiero. Se optó entonces por ubicar las áreas de trabajo en las zonas en donde habían muros cerrados, en dos pisos y con aire acondicionado. Estas oficinas miran hacía el pasillo, en donde se crearon pabellones con áreas de conferencia, interconectados por pasarelas y diferentes tipos de escaleras. Este gran espacio, débilmente climatizado, se presta muy bien para consultas informales, conferencias, exposiciones y almuerzos. Lo que fue en algún momento una fachada cerrada, hoy es un espacio con grandes ventanas que se combinan con tragaluces existentes en el techo, proporcionando luz natural y una magnífica vista sobre el agua. Ver más Ver descripción completa
Compartir Compartir