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Acciones temporales, marcas efímeras. Cuatro restricciones para cuatro libertades. Un sólido capaz. Intervenimos los bordes de un entorno volumétrico. Lo tomamos tal como es y lo afectamos por las condiciones de borde elegidas, hecho que permite transformar un objeto singular, pues su abstracción aporta autonomía, quedando marcas efímeras en su talla.  Un sitio para ubicar. Todo el vacío urbano es libre para configurar el edificio en armonía. La estructura forma parte de la topografía, pasando a conformar los alrededores. Los accesos y conexiones -atentas al rico trazado urbano- resuelven en continuidad diversas alturas locales, uniéndolos tanto a nuestro edificio como a otros; organizando el tráfico rodado y creando zonas de suspensión, para que resulte ser un espacio urbano unitario sin necesidad de aceras o muros. Ver más Ver descripción completa
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