Agrandar imagen | Ver tamaño original
Este artículo fue publicado originalmente en Common Edge. Durante la última década, Nigeria ha vivido bajo el espectro aplastante de los ataques del grupo terrorista Boko Haram. Desde Maiduguri hasta Abuja, las bombas explotaron intermitentemente, matando a cientos, destruyendo miles de hogares y paralizando la infraestructura pública. En los últimos años, el ejército nigeriano ha liberado a varias comunidades cautivas y ha comenzado los trabajos de reconstrucción en varias de ellas. Lamentablemente, las secuelas de estos violentos ataques han transformado profundamente nuestras ciudades. Los ataques destruyeron vidas: destrozaron servicios cívicos básicos, interrumpieron los medios de subsistencia y obligaron a los residentes a reconstruir desde cero sin dejar de llorar por familiares y amigos. Ver más Ver descripción completa
Compartir Compartir