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Formas geométricas, paredes de hormigón armado expuesto, instalaciones eléctricas expuestas, grandes ventanas que priorizan la luz natural y la ventilación, jardines que aprecian las plantas indígenas. Los primeros edificios del arquitecto mexicano Juan O'Gorman, construidos entre 1929 y 1932, traen una estética que se puede ver hoy en día, pero en realidad son la expresión pura de una de las corrientes del movimiento modernista del siglo XX, el funcionalismo. Inspirado por los conceptos del famoso arquitecto francés Le Corbusier, quien en 1923 lanzó un manifiesto en el que propuso la búsqueda de una arquitectura en el espíritu de la época, industrial e ingeniero, O'Gorman se mostró entusiasmado y vio en esta propuesta disruptiva una solución arquitectónica para el México de la década de 1920. Después de la Revolución Mexicana, la reconstrucción del país fue la consigna. O, como dijo Le Corbusier en Vers une architecture, estos eran tiempos en los que era necesario elegir entre "Arquitectura o Revolución", donde la revolución "se puede evitar". Ver más Ver descripción completa
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